Jue 19 jun 2008
Entrevista a Tobías Grumm
Creado por Gornon en Entrevistas
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Sábado, 7 de junio de 2008. Son poco más de las doce y cuarto de la mañana cuando salgo de esa suerte de catacumba apartada del mundo exterior que es el metro de Madrid y emerjo a la realidad de la primera mañana soleada de la que se puede disfrutar en la capital desde hace meses. Hacía tiempo que no paseaba por el Parque del Retiro y he elegido el mejor día del año: solecito, ni frío ni calor, una brisa agradable… Miro la hora y reniego por lo bajo. Tengo menos de dos horas para hacer algo que no he hecho en mi vida y no puedo disfrutar de un paseo relajado.
Aumento el ritmo hasta llegar al comienzo de la Feria del Libro y oriento mis pasos hacia la caseta 252. Mi rabia se debate entre la gente que no me deja ir lo suficientemente rápido y la vista de tantas casetas y libros de los que no puedo disfrutar. Paso por delante de una en la que Javier Negrete está detrás de una cola demasiado larga como para siquiera pensar en pararme. He venido a lo que he venido.
Llego antes de lo que creía: este año han puesto la caseta de Equipo Sirius más centrada, no como el año pasado, que estaba casi al final del todo y estuve a punto de no llegar a que Tobías Grumm me firmara el tercer volumen de La Tierra del Dragón. Pero eso es otra historia.
Me quedo a la sombra, a una distancia prudencial, para observar la situación. Durante los siguientes quince minutos hay un trasiego constante de gente por la caseta y no veo la oportunidad de acercarme sin molestar (y sin que mi sentido de la vergüenza se vea afectado). Decido darme un pequeño paseo por las casetas colindantes para relajarme. Todavía queda tiempo.
Mientras paseo recuerdo que Javier Araguz también firma hoy. A lo mejor está más libre y puedo romper el hielo con él. Más quisiera. Aunque no hay cola, cuando termina de firmar un ejemplar aparece otro aficionado. Así no hay manera.
Si no consigo decidirme voy a entrar en un bucle temporal del que nunca podré salir. De repente, se me enciende la proverbial bombilla y no me lo pienso más. Consigo concertar una cita para las dos de la tarde y me convierto en un enano feliz. Lástima no haberme traído la pipa para celebrarlo.
Confiado por el éxito recién obtenido, vuelvo a la caseta donde está Tobías y aplico la misma táctica. Me acerco al editor, una persona con la que hablo prácticamente todos los años en la Feria y que, por supuesto, no me acuerdo de su nombre, ni espero que él me reconozca. Pero esa cercanía sucinta y mi experiencia recién adquirida me ayudan a preguntarle si podría pedirle a Tobías que me concediera una entrevista. No me pone ninguna pega y aprovechamos que en ese momento está todo más tranquilo para ponernos a ello. Tobías, o mejor dicho David Mateo, se muestra encantado con la idea.
Y comenzamos.
Gornon: Lo primero, muchas gracias… David, ¿verdad?
Tobías Grumm: David.
Gornon: Se me va lo de Tobías.
Tobías Grumm: (se ríe) Suele pasar.
G: La primera pregunta para mí es la más difícil. Además, nos la hacen al inicio del curso de Literatura Fantástica en la Escuela de Escritores. ¿Qué es la fantasía?
TG: ¿La fantasía? Qué difícil es definir ese concepto de alguna manera. Para mí la fantasía es lo que nos hace divagar, nos hace pensar, nos hace divertirnos. Pensamos en otros mundos, algunos extraños al nuestro, algunos más cercanos, pero que de alguna forma la mente te hace imaginar y te hace desarrollar. Incluso existe la fantasía especulativa, que te habla de mundos próximos que pueden darse en cualquier momento y que están a la vuelta de la esquina. Además, creo que la fantasía es el mejor vínculo para atrapar al lector y mantenerlo sujeto durante todas las páginas que dure el libro.
G: ¿En qué momento decidiste o sentiste la necesidad de empezar a escribir literatura fantástica?
TG: De toda la vida. Es decir, yo empecé a leer casi con El Hobbit, La Historia Interminable, por supuesto, un libro de cabecera, El Principito, etcétera, etcétera. Y lo cierto es que aunque no sólo he leído fantasía, sino que he intentado experimentar con otros géneros, siempre me ha gustado leerla y siempre me ha gustado escribirla, desde que era un chavalillo. Toda la vida escribiendo, pues toda la vida escribiendo fantasía.
G: De ahí a publicar, ¿el paso es muy grande?
TG: Pues lo cierto es que lo mío fue muy curioso, porque empecé como empezamos todos: por gusto, por pasar el tiempo. Pero poco a poco te vas dando cuenta de que la literatura es como un life motiv que te impulsa, que te hace seguir avanzando y seguir escribiendo. Y llegó un momento en que hay una serie de vacíos que tienes en tu vida y que esos vacíos los puede cubrir perfectamente un libro. Llegó un momento en que me dije “vamos a intentar publicarlo”. Contacté con Equipo Sirius, ellos vieron la posibilidad de que el libro saliera adelante, vieron algo en el libro para que mereciera la pena publicarse, y desde entonces ya han salido tres libros con Equipo Sirius, una antología e incluso algún libro juvenil.
G: Centrándonos ya en la serie, aún por terminar, de La Tierra del Dragón, ¿qué fue primero: la historia o el mundo en el que transcurre?
TG: La historia. Yo la verdad es que lo tengo muy claro. Creo que fue Javier Marías el que dijo: ¿cómo escribe un autor: con mapa o con brújula? Cuando haces referencia a este estilo de escritura siempre estás hablando del argumento: ¿eres un autor pasional que te dejas llevar por el corazón o antes de empezar a escribir lo planificas todo? Para mí es esencial la historia, ya que es, junto a los personajes, lo que va a acabar enganchando al lector. Si tienes claro el argumento, puedes vestir el mundo que estás creando con los colores que quieras, con la mitología que quieras, hacer más grandes los personajes,…
G: Partiendo de ahí, ¿sigues algunas premisas para ir vistiendo ese mundo o todo surge conforme te lo pide la historia?
TG: Lo cierto es que La Tierra del Dragón fue un pelín más impulsivo. Es decir, estaba empezando a escribir, no llevaba la planificación que llevo en estos momentos y sí que iba evolucionando conforme a la necesidad que yo tenía de mover a los personajes. Empezamos, por ejemplo, en Abisinia, que es un país más inclinado hacia el mundo medieval, pero luego vamos recorriendo todo lo que es el continente de Argos y se ve que hay partes más desarrolladas que otras. En esta historia me ha gustado mucho promover la aventura y eso hace que el mundo se desarrolle en función del argumento del libro.
En este momento de la entrevista nos interrumpen. Una madre joven viene con su hijo de diez años a que David/Tobías le firme los tres ejemplares de La Tierra del Dragón. A ella, no al chaval. ¿Quién dijo que las mujeres no leen fantasía épica? Algún descerebrado. Como no tiene efectivo y en la caseta no se puede pagar con tarjeta, nos deja al niño en prenda y se va a un cajero.
Continuamos la entrevista cuando David termina de autografiar los libros. La compradora todavía no ha vuelto, así que el niño se queda escuchándonos.
G: Al hilo de lo que estábamos hablando, en una serie como La Tierra del Dragón, que ya va por el tercer volumen y ¿camino del cuarto? (asiente con una sonrisa), ¿tenías claro el final cuando empezaste la historia o va surgiendo mientras escribes?
TG: La saga de La Tierra del Dragón la he dividido en dos partes: una primera parte que serán cuatro libros y una segunda con otros cuatro libros. Lo que sí que tenía muy claro es cómo iba a terminar esa primera parte. Cuando me embarco en una aventura me gusta saber cómo va a terminar. Para mí es tan importante el principio como el final, como la estructura intermedia de la trama. No me gusta divagar, no me gusta iniciar un camino que luego acabe perdiéndome. Me gusta tener muy claro por dónde va a caminar el libro y hasta dónde quiero llegar. Si no, corres el riesgo de empezar a divagar y perderte tú mismo en la escritura.
G: Con lo cual, no eres de esos escritores que se consideran esclavos de sus personajes, ¿o sí? ¿Alguna vez un personaje te ha dicho: por ahí no?
TG: Sí que es cierto que a mí me gusta planificar las cosas, pero lo bueno de ser escritor es que puedes improvisar. Es decir, llegado el momento en el que el personaje te pide hacer una cosa, ¿por qué no? Siempre y cuando no me cambie lo que es la estructura de la novela. Pero si en un capítulo, llegado el momento, te está pidiendo meterte en una batalla, meterte en una pelea, meterte en la cueva en busca del dragón a ver si rescatas a la princesa o encuentras el tesoro, perfecto; si lo que se trata al fin y al cabo es mantener en vilo al lector, y todo lo que sea improvisar va a acabar significando que la propia aventura lo pide y se lo tienes que dar a tu lector.
G: ¿Has hecho algún cameo como personaje en alguna de tus historias?
TG: No, no, no, ni hablar. No me gusta, porque yo soy una persona muy normal y los personajes que salen en las novelas acaban siendo casi superhombres. No, la verdad es que me moriría de vergüenza pensar que yo estoy ahí en la novela haciendo tal y cual. Intento desconectar: una cosa es el autor y otra los personajes. Además, saldrían historias muy aburridas.
G: Pero parte de ti sí que tienen algunos de tus personajes, o todos.
TG: Muchas veces sí. Hay ocasiones que ante una situación determinada te preguntas ¿tú qué harías? Sí que es bueno que de alguna manera el escritor sea un intérprete. Cuando se pone delante del ordenador a escribir está interpretando continuamente, y si te metes en la cabeza de una damisela en apuros pues estarás con una damisela en apuros, y si eres el héroe sacarás esa vena de héroe que tienes dentro de ti. Pero por lo general me gusta desconectar: el autor es Tobías Grumm y la fuerza la tienen los personajes, y son ellos los que marcan la evolución de la novela.
G: Acabas de mencionarlo. El autor es Tobías Grumm, no David Mateo. ¿Por qué?
TG: Bueno, es una pregunta que me ha hecho muchas veces. La decisión fue del editor. Yo entonces estaba empezando a escribir y me aconsejó que la saga saliera con el pseudónimo de Tobías Grumm. Yo no me iba a negar, la verdad. Fue una decisión correcta, porque lo cierto es que La Tierra del Dragón está funcionando muy bien. Es verdad que he publicado Perversa, una antología que recopila relatos de terror, de ciencia-ficción e incluso de humor, bajo el nombre de David Mateo. Parece que Tobías Grumm ya pertenece a La Tierra del Dragón, es parte de La Tierra del Dragón y se ha quedado marcado dentro de esta saga de libros. No sé si de cara a otros proyectos estará Tobías Grumm o estará David Mateo.
G: Has hablado de El Hobbit, de El Principito. ¿Cuáles son los autores, de fantasía o no, que más te han influido?
TG: Supongo que eso va por momentos de tu vida. Tengo muchos libros de cabecera, pero en cada momento ha habido uno. Cuando era un chaval recuerdo que mi profesora de séptimo de E.G.B. me dijo: Leeros este libro; me lo llevé a casa, leí la primera página y ya no lo pude soltar. Era El Hobbit, de Tolkien. La Historia Interminable recuerdo que me la leí con unas paperas que me deformaban toda la cara y lo estaba pasando muy mal, pero el libro supuso una especie de salida para el dolor. Luego llegaron Las Crónicas de la Dragonlance, de Margaret Weiss y Tracy Hickman; por supuesto, El Señor de los Anillos, de Tolkien; ahora está George R.R. Martin arrasándolo todo. Me ha gustado leer a Laura Gallego. Me gusta leer a muchos autores españoles, como Rafa Marín, Javier Negrete y Juan Miguel Aguilera. Y por supuesto el terror: Stephen King ha estado presente durante toda mi adolescencia. No soy lector de un solo libro, sino que he tenido un recorrido muy largo y en cada momento ha existido ese libro.
G: Ahora mismo, ¿qué libro estás leyendo?
TG: Ahora mismo estoy leyendo Salamina, de Javier Negrete. Y la verdad es que me tiene hechizado el mundo de los griegos, de los persas. Como estoy metido de lleno en la novela que estoy escribiendo no leo todo lo que me gustaría, ya que los plazos de entrega apuran mucho, y Salamina me tiene cautivado.
G: ¿Y un libro que recomiendes?
TG: ¿Ahora mismo? La Espada de Fuego, de Javier Negrete. Creo que para alguien que quiera empezar a leer fantasía y siempre que haya pasado de la niñez a la adolescencia es de los más recomendables.
G: ¿Con qué personaje, raza o animal fantástico te identificarías?
TG: Huy, qué difícil. Hombre, con los elfos, por lo sabios que son (nos reímos juntos). No, la verdad es que yo en mi vida habitual no soy muy friki. Pensar en estos conceptos de fantasía me gusta cuando me pongo delante del procesador de texto y empiezo a escribir. El resto del tiempo soy David Mateo, una persona normal a la que le gusta lo mismo que a todo el mundo e intento emplear el tiempo que lleva la fantasía al tiempo que paso delante del ordenador.
G: Me acabas de fastidiar la siguiente pregunta, porque iba a preguntarte si te considerabas un friki, pero está visto que no.
TG: A ver, a ver. No llevo el traje de friki puesto, pero sí que es cierto que mis gustos personales pasan por los comics, por las películas, por las series de televisión, que ahora parece que están en auge, pasan por supuesto por los libros. Lo cierto es que a mí el mundo friki me gusta y lo vivo, aunque no lo llevo por corbata. Es más, creo que es un concepto que está muy maltratado y creo que dentro del mundo friki y dentro del mundo de la literatura fantástica existen muy buenas obras y con mucha calidad, que eso es lo que la gente pasa un poco por alto.
G: No podría estar más de acuerdo contigo. ¿Nos puedes adelantar algo de tus próximos proyectos? Siempre que se pueda decir.
TG: Obviamente la cuarta novela de La Tierra del Dragón está ahí. Va a salir, supongo, a lo largo del año que viene o del siguiente. También para el año que viene saldrá una novela con Planeta, con quien estamos cerrando ciertos matices, que se va a titular Heredero de la Alquimia. Y ahora mismo estoy con una novela de terror, que no sé con quién la voy a mover o a publicar, ya que para mí lo esencial es terminarla y ponerme a pensar en el siguiente proyecto.
G: Y ya la última. Un consejo para aquellos locos que quieran dedicarse a escribir literatura fantástica.
TG: ¡Madre mía! Si debo de ser realista, que piensen en escribir otras cosas, ya que la fantasía es un universo muy restringido y muy complicado. Si tengo que dejar salir la vena romántica que tenemos todos los escritores, que sigan adelante, porque es el mundo más delicioso en el que puedes sumergirte.
Terminamos la entrevista entre risas. El niño que nos acompañaba ya no está. Espero que la madre se lo haya llevado sano y salvo. Le pregunto si podemos hacernos una foto y sale de la caseta. En lugar de utilizar mi cámara de antepenúltima generación, Paco, el fotógrafo de Equipo Sirius, se ofrece con su pedazo de máquina de n megapíxeles. Quiero agradecerles tanto a él (que me mandó todas las fotos que nos hizo durante la entrevista) como a Jorge Ruiz Morales (ahora sí que no se me olvida) las facilidades que me dieron. Nos veremos el año que viene.
Y a David, por supuesto, decirle que pasé un rato muy agradable y divertido charlando sobre una pasión común.
La mala suerte es que se me olvidó sacar mi ejemplar de Nicho de Reyes para que me lo firmara. También será el año que viene, espero que junto al desenlace de la primera tetralogía de La Tierra del Dragón.
Aquí tenéis dos enlaces que os pueden interesar:
La Sombra de Grumm: http://lasombradegrumm.blogspot.com
Equipo Sirius: http://www.equiposirius.com
Entradas relaccionadas:
- “Nicho de Reyes”, de Tobías Grumm
- Entrevista a Sapkowski
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