Mie 16 Jul 2008
Entrevista a Javier Araguz
Creado por Gornon en Entrevistas
Apenas han dado las dos de la tarde del mismo sábado 7 de junio cuando me dirijo de nuevo al stand de la Editorial Marenostrum. Javier Araguz sigue firmando ejemplares de su libro y mis tripas me recuerdan que hace más de tres horas que no les doy trabajo.
Resuelto, me planto delante de la caseta y dejo que Laura Crespillo, también escritora de literatura infantil y juvenil, con la que antes había concertado la entrevista, me reconozca y me indique cuándo puedo empezar.
Espero un par de minutos a que el autor termine y me hago incluso más visible. Laura por fin me ve y hace señas para que pase dentro de la caseta.
Cuando entro y le dice a Javi (así prefiere que lo llamen) quién soy y para qué estoy allí, éste sonríe afirmativamente, aunque me mira como quien observa un objeto que no debería estar ahí. Suelo causar esa sensación demasiado a menudo.
Gornon: Bueno, Javier, muchas gracias por poder atenderme en medio de este follón. La primera pregunta para mí es la más difícil. Además, nos la hacen al inicio del curso de Literatura Fantástica en la Escuela de Escritores. ¿Qué es la fantasía?
Javier Araguz: Bueno, pues no sé. A ver, creo que es el único género literario que, además de entretenerte y hacerte reflexionar, te hace soñar. Creo que es lo más cercano a un sueño convertido en letra.
G: ¿En qué momento un cineasta e ilustrador como tú decide o siente la necesidad de empezar a escribir una historia de fantasía?
JA: Realmente, creando historias, sin tener en cuenta el formato en que las plasmaba, es decir, un arte plástica o literaria, desde muy pequeño, de toda la vida, vamos. Lo que pasa es que primero pasé por la ilustración, luego por el cómic, después me dio por el cine y al final por la literatura. Empecé a los dieciocho años porque quería sorprender a mi novia con un cuento de veinticinco páginas y cuando pasé de ese número me di cuenta de que el cuento iba a convertirse en algo más grande. Cinco años después tenía un libro de cuatrocientas cincuenta páginas. Y a partir de ahí dije: vale, se me da bien (o eso creo) y me gusta mucho, disfruto mucho escribiendo, así que para adelante. Tuve la suerte de que lo publicaron y ahora parece que empiezo a encauzar esto como una especie de carrera. Pero bueno, a ver qué pasa.
G: En el caso de la serie El Mundo de Komori, de la cual ya está publicada la primera parte, con el título La Tierra de Alidra, el mismo título pide esta pregunta: ¿qué fue primero: la historia o el mundo de Komori?
JA: Pues a ver. A mí siempre me han gustado los mundos, la gente que crea una cosmología entera, como Terry Pratchett o como Tolkien. Es decir, que no sea una historia y ya está, sino que es todo lo que la rodea. En el caso de El Mundo de Komori primero fue el personaje principal, que nació por otro motivo muy distinto, ya que era para una revista de manga y era una especie de personaje que salía contestando el correo; a partir de ahí evolucionó, quise hacer el cuento y luego explotó y salió todo lo demás. Y fue muy divertido: tener el personaje principal y luego también crear el marco y el contexto donde vive me llamaba la atención; no era sólo un personaje y su historia, sino todos los elementos que hacen que se pueda mover por su entorno. Luego vino la historia concreta que cuento en la trilogía.
G: Centrándonos en ese mundo, ¿cómo es el proceso de su creación?
JA: Muy sencillo.
G: ¿Sencillo? (me río con sorpresa).
JA: Sí, sí, para mí, sí (se ríe por mi sorpresa). Yo tengo una manía y una metodología muy clara: soy un obseso de las libretitas. Siempre llevo una encima y ya puedo estar en el tren, caminando o en cualquier otro sitio que se te pueda ocurrir, que si tengo una idea, me la apunto, tengo otra idea, me la apunto. Tengo miles de…, bueno miles, me he pasado (nos reímos de nuevo), cientos de libretas llenas de ideas, tampoco exageremos, y cuando quiero crear una historia o un mundo nuevo me releo y clasifico todas estas ideas (es una locura esa parte del trabajo), y a partir de ahí las pongo un poco en orden, las selecciono, hago una especie de criba e intento mantener la esencia de la historia o del mundo aplicando esas ideas. Como ves, para pensar lo que voy a escribir no me siento delante de un ordenador y espero a que se me ocurra algo, sino que ya lo tengo desde hace mucho tiempo escrito y cuando estoy en el ordenador ya estoy escribiendo con la estructura y las ideas ordenadas.
En este momento de la entrevista nos interrumpen. Javi tiene que firmar a un par de visitantes de la Feria a los que Laura ha conseguido convencer. Esta mujer tiene una capacidad de persuasión increíble. A eso se llama trabajo de editor.
Aprovecho los dos o tres minutos que tarda Javi para mirar la Feria del Libro de Madrid desde el interior de una caseta. La perspectiva es más que curiosa. Parece una película antigua en la que sólo se oyen voces y conversaciones inconexas conforme la gente va pasando por delante. Sin embargo, la sensación es de una extraña autocomplacencia.
Algún día, me digo en silencio. Algún día
Retomamos la conversación mientras la novia de Javi (me vas a perdonar, pero no recuerdo tu nombre) nos hace unas fotos.
G: Aunque casi me has contestado ya con lo que has dicho, voy a seguir el guión. Cuando comienzas una historia como la de El Mundo de Komori, una historia que se prevé larga, ¿tienes claro el final o éste surge mientras escribes?
JA: De hecho, lo primero que tengo pensado siempre cuando empiezo una historia es el final: se puede decir que yo escribo toda la historia para llegar a ese final o a ese objetivo. Y encuentro que es una forma muy buena de empezar a trabajar porque siempre sabes hacia donde vas y nunca pierdes el norte en el camino. Es una lección que aprendí muy al principio del todo y esa manía aún no la he dejado, y que, además, para mí es esencial: ir a algún sitio sin saber exactamente cuál va a ser el final te puede llevar a perderte por culpa de las curvas, y eso puede ser un poco peligroso.
G: Sabes adonde ir, pero ¿saber cómo ir desde el principio?
JA: Eso no tanto. Aunque trabajo con una estructura bastante detallada y una ficha de personaje, a veces las cosas surgen espontáneamente. Hay que dejar también un poco de diversión para el camino.
G: Entonces, no eres un autor que se pueda definir como esclavo de sus de sus personajes, ¿o sí? ¿Alguna vez un personaje te ha dicho: por aquí no?
JA: Soy esclavo en el sentido de que sufro mucho haciéndoselas pasar canutas a los personajes. Cuando tengo que hacerle algo a un personaje que no me gustaría hacérselo a una persona en la vida real, me cuesta mucho dar ese paso. Pero, claro, es esencial para la trama y para que avance la historia, así que al final lo hago, aunque la identificación que alcanzo con ellos me haga sufrir a mí también un poco.
G: Eso es debido, me imagino, a que hay una parte en cada personaje.
JA: Sí, por supuesto. Un poquito de mí está en cada personaje. De hecho, a veces he llegado a pensar si coges a todos mis personajes, los juntas, haces una bola y logras un personaje muy grande, en el fondo soy yo; es decir, si le quitas la morralla, acabo siendo yo.
G: ¿Te ha llevado eso a hacer algún cameo como personaje en alguna de tus historias? Algún personaje que puedas decir: éste soy yo.
JA: Soy yo, no. Pero otra gente que conozco o algún nombre puesto en homenaje a algún autor, sí. De hecho hay un personaje que se llama Birton, por Tim Burton. O, por ejemplo, uno de los tres amigos de la protagonista, Grimo, está basado en un ochenta por ciento en un amigo de mi hermano pequeño: el carácter, la forma física,… El personaje se puede quitar los brazos y las piernas, el amigo de mi hermano, no (Javi hace esta aclaración porque ha debido ver en mi cara cómo me imaginaba a un chaval de diez años con mochila desmembrándose en el recreo). En cuanto a mí, de momento no he llegado a ese nivel de egocentrismo como para decir me pongo aquí de héroe o me pongo aquí de personaje. Creo que ya tengo bastante con dar un cachito de mí mismo a cada uno de los protagonistas.
G: ¿Cuáles son los autores, de fantasía o no, que más te han influido?
JA: Bueno, influido, que no quiere decir que sean los autores que más me gusten, pero que fueron importantes cuando empecé a escribir, supongo que Terry Pratchett y William Goldman. Me cuesta mucho decidirme por cuál autor o autores me gustan más. Sí que tengo claro, en cambio, cuáles son los que odio a muerte. Por otro lado, siempre he dicho que considero que el libro está más inspirado o tiene más reminiscencias de lo que es el cómic, el cine y la animación, incluso un poco de los videojuegos, que de la propia literatura. Tiene algunos truquillos, algunos personajes arquetípicos, pero se nota bastante que este primer libro es muy visual y que he bebido mucho del cómic y del cine.
G: Y dentro del cómic, ¿qué autores te han influido más para este libro?
JA: De todo. Empezamos por Akira Toriyama, Masakazu Katsura, Rumiko Takahashi, pasamos por Hayao Miyazaki, Disney y terminamos en Art Spiegelman y diversos autores de novelas gráficas, como las llaman ahora y que a mí me parece un eufemismo, que son un poco más espesillas y parece que tienen poco que ver con El Mundo de Komori, pero que también me han influenciado e inspirado mucho a la hora de escribir. De cómic la verdad es que no le hago ascos a nada: me leo hasta El Jueves.
G: ¿Qué libro estás leyendo ahora?
TG: Yo tiendo a leerme un par de libros a la vez. Estoy acabando, me quedan unas páginas, La Invención, de Hugo Cabret, que no sabía ni de qué iba y se puede decir que me ha entretenido. Y luego uno que me ha enganchado bastante, que es Eclipse, el tercero de la trilogía de Stephenie Meyer.
G: ¿Y un libro que recomiendes?
TG: La Princesa Prometida, de William Goldman.
Asiento con fervor a la respuesta de Javi y, tras una mirada mutua de complicidad, ambos recitamos una de las frases más míticas de la literatura (con perdón): Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre: prepárate para morir. Menos mal que Laura Crespillo nos devuelve a la cordura.
G: ¿Con qué personaje, raza o animal fantástico te identificarías?
TG: Uff, vamos complicando el asunto. Me lo preguntaron hace poco y me salí por la tangente diciendo que el dragón, por aquello de la dualidad, que igual puede ser sabio que fiero… La verdad es que no me gustan las etiquetas. Igual te diría que alguno de los personajes de El Mundo de Komori, que puede ser una mitología más nueva, más rarilla y original, dentro de lo que cabe. Pero no me sabría decidir, porque estoy muy contento con el ser humano.
G: ¿Te consideras friki?
TG: Bastante. Sí, por supuesto. De hecho, yo empecé, entre comillas, con la literatura y todo esto dirigiendo una revista de manga, anime y cultura japonesa. Si digo que no soy friki me van a pillar seguro. Pero soy friki en el buen sentido de la palabra: no me he llegado a disfrazar todavía.
G: ¿Has jugado al rol?
JA: Bastante poco. Más que nada he visto jugar al rol y me han intentado enseñar. Pero me resulta demasiado laborioso, hay que emplear mucho tiempo y cuesta aprender.
G: Entonces la siguiente cuestión es absurda, porque iba a preguntarte si creías que era necesario jugar al rol para escribir fantasía.
JA: Necesario, no. Pero es interesante. Yo siempre he pensado que los que hacen de master son escritores en potencia; se pasan la vida creando y, además, la mayoría de las veces es al momento.
G: Nos quedan un par de preguntas. ¿Nos puedes adelantar algo de tus próximos proyectos? Siempre que se pueda decir.
TG: Los dos proyectos inminentes, en cuanto a literatura, son los dos siguientes volúmenes de El Mundo de Komori. No puedo revelar aún los títulos porque las chicas del foro me matarán, ya que les he prometido que en una semana lo diré (Efectivamente, poco después de realizar esta entrevista se ha desvelado el título del segundo volumen: El Príncipe de los Gatos. Esto me pasa por ser tan lento). Entonces el segundo libro sale entre octubre y noviembre de este año y el tercero saldrá el año que viene. A partir de ahí termina la historia, no quiero alargarla por alargarla, y pretendo extender el mundo, si funciona, en otras direcciones, creando historias nuevas con otros personajes que han sido secundarios (spin-offs), o incluso pasarla al cómic o al cine, que es mi sueño y ambición total. Aparte de El mundo de Komori tengo entre manos La Carta Roja, que empezó siendo un cortometraje y va acabar siendo un libro, y espero que igualmente una película, ya que también es muy visual. Tendrá una extensión más corta, no más de trescientas páginas, y es autoconclusivo. Además, va dirigido a un público de algo más de edad.
G: Y por fin la última. Un consejo para aquellos locos que quieran dedicarse a escribir literatura fantástica.
TG: Sé que es un topicazo, y yo lo pensaba cuando me lo decían: ser constante, no rendirte y no aburrirte. Aunque pienses que eres un negado, que eso no lo va a leer nadie, que no le gusta ni a tu padre, ni a tu madre, ni a tu abuela, da igual: tú acaba el libro. A las malas ahora mismo hay mil maneras de publicar, y ya no digo sólo editoriales, sino que hay formas en Internet de autoeditarse a coste casi cero. Y considero que escribir un libro es algo que llena un montón y siempre vas a encontrar a alguien que lo quiera leer o alguien a quien le guste lo que escribes. Por lo cual, sepas o no, o te creas capaz o no, escribe y aprende escribiendo. Es como ir en bici: yo antes había escrito guiones, pero no me consideraba para nada capaz de escribir una obra de literatura fantástica. Y, en cambio, ahora me siento muy seguro de ello.
Son casi las dos y media y las casetas de alrededor comienzan a cerrar. El tiempo ha ido más que justo. Y me lo he pasado como el enano que soy.
Antes de que me echen (por las buenas) le pido a Javi que me firme un ejemplar de La Tierra de Alidra y a su novia (sigo sin acordarme del nombre) que nos haga una foto con mi cámara. Le agradezco mucho que también me mandara las que hizo ella.
Agradecerle de nuevo a Laura Crespillo, como representante de la Editorial Marenostrum, todas las facilidades que me dio.
Y a Javi, primero que me perdone por tardar tanto en publicar la entrevista (sic); y segundo, decirle que me divertí y me reí mucho durante el rato que compartimos. Prometo leerme La Tierra de Alidra y colgar una crítica en este blog. Y lo firmo,
Aquí tenéis tres enlaces que os pueden interesar:
El mundo de Komori: http://www.elmundodekomori.com
Web oficial de Javier Araguz: http://www.javiaraguz.com
Editorial Marenostrum: http://editorialmarenostrum.es
Un comentario:
Deja tu comentario:
Muy Buena la entrevista, Gornon, enhorabuena, no he leído a Javier Araguz, pero parece interesante lo que cuenta, la mejor pregunta la de si ha jugado alguna vez al rol y la mejor respuesta la de que los dungeon master son escritores en potencia
17 Julio 2008 a las 23.33Saludos a los que están de vacaciones y a los que no.