Entrevista a Javier Araguz

Apenas han dado las dos de la tarde del mismo sábado 7 de junio cuando me dirijo de nuevo al stand de la Editorial Marenostrum. Javier Araguz sigue firmando ejemplares de su libro y mis tripas me recuerdan que hace más de tres horas que no les doy trabajo.

Firma que te firma

Resuelto, me planto delante de la caseta y dejo que Laura Crespillo, también escritora de literatura infantil y juvenil, con la que antes había concertado la entrevista, me reconozca y me indique cuándo puedo empezar.

Espero un par de minutos a que el autor termine y me hago incluso más visible. Laura por fin me ve y hace señas para que pase dentro de la caseta.

Cuando entro y le dice a Javi (así prefiere que lo llamen) quién soy y para qué estoy allí, éste sonríe afirmativamente, aunque me mira como quien observa un objeto que no debería estar ahí. Suelo causar esa sensación demasiado a menudo.

Gornon: Bueno, Javier, muchas gracias por poder atenderme en medio de este follón. La primera pregunta para mí es la más difícil. Además, nos la hacen al inicio del curso de Literatura Fantástica en la Escuela de Escritores. ¿Qué es la fantasía?

Javier Araguz: Bueno, pues no sé. A ver, creo que es el único género literario que, además de entretenerte y hacerte reflexionar, te hace soñar. Creo que es lo más cercano a un sueño convertido en letra.

G: ¿En qué momento un cineasta e ilustrador como tú decide o siente la necesidad de empezar a escribir una historia de fantasía?

JA: Realmente, creando historias, sin tener en cuenta el formato en que las plasmaba, es decir, un arte plástica o literaria, desde muy pequeño, de toda la vida, vamos. Lo que pasa es que primero pasé por la ilustración, luego por el cómic, después me dio por el cine y al final por la literatura. Empecé a los dieciocho años porque quería sorprender a mi novia con un cuento de veinticinco páginas y cuando pasé de ese número me di cuenta de que el cuento iba a convertirse en algo más grande. Cinco años después tenía un libro de cuatrocientas cincuenta páginas. Y a partir de ahí dije: vale, se me da bien (o eso creo) y me gusta mucho, disfruto mucho escribiendo, así que para adelante. Tuve la suerte de que lo publicaron y ahora parece que empiezo a encauzar esto como una especie de carrera. Pero bueno, a ver qué pasa.

G: En el caso de la serie El Mundo de Komori, de la cual ya está publicada la primera parte, con el título La Tierra de Alidra, el mismo título pide esta pregunta: ¿qué fue primero: la historia o el mundo de Komori?

JA: Pues a ver. A mí siempre me han gustado los mundos, la gente que crea una cosmología entera, como Terry Pratchett o como Tolkien. Es decir, que no sea una historia y ya está, sino que es todo lo que la rodea. En el caso de El Mundo de Komori primero fue el personaje principal, que nació por otro motivo muy distinto, ya que era para una revista de manga y era una especie de personaje que salía contestando el correo; a partir de ahí evolucionó, quise hacer el cuento y luego explotó y salió todo lo demás. Y fue muy divertido: tener el personaje principal y luego también crear el marco y el contexto donde vive me llamaba la atención; no era sólo un personaje y su historia, sino todos los elementos que hacen que se pueda mover por su entorno. Luego vino la historia concreta que cuento en la trilogía.

G: Centrándonos en ese mundo, ¿cómo es el proceso de su creación?

JA: Muy sencillo.

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