10 Noviembre 2007

Primera Quedada

Crucé la plaza del Dos de Mayo como un toro, sin mirar a ningún lado. Por vergüenza. Sí, sí, es una tontería, al fin y al cabo me iba a encontrar con vosotros de todas formas, pero mientras cruzaba la plaza me daba vergüenza encontrarme con alguno, así que pasé por alto -incluso avivé el paso-, cuando llegué a la calle San Andrés y vi a un chaval que bien podría ser Carlos.

Un minuto después -qué tontería tiene una a veces-, confirmé que era él :-) . En la puerta estaba una jovencita que decidí que no podía ser Concha, “Conchi tiene que ser más alta y más morena”, me dije, así que entré en el bar. Pero en ese instante, Concha decidió sacarme de mis presunciones absurdas y me dijo que era ella: de mi mismo tamaño y rubia, sí, pero Conchi al fin y al cabo. Al minuto llegó Carlos, nos saludamos: “Mira que pensé que ibas a ser tú, pero no me paré porque como no sabía…”, creo que dije algo así y, si no, pues me lo he inventado porque esto no deja de ser una crónica y, cuando se escribe, uno acaba ficcionando (soy escritora, ¡qué le voy a hacer!). Mientras decía la frasecita de marras, pensaba “mentirosa, que eres una mentirosa: que no has parado porque te daba vergüenza detenerlo en medio de la calle, mucho mejor aquí, recogiditos en la puerta del Pepe Botella”.

Llegó David, tal cual me lo imaginaba -gracias, eso sí, a las fotos que ya había visto en su página web- con Sandra, que no la había visto en fotos ni me la podía imaginar, pero que fue una sorpresa estupenda (¡a ver cuando te apuntas tú al curso y dejas de mirar por la mirilla, que te estoy viendo! :-D ). El último, Manolo, alto, fuerte, como un buen Caramon (léase para esta cita culta la Dragonlance; estoy graciosilla hoy, ¿eh?, con el frío que hace :-) no sé de donde saco el buen humor).

Los seis magníficos entramos en el bar y, por aquello de conocernos mejor, nos fuimos al fondo del todo, donde solo había una mesa para cuatro. Nos apretujamos y comenzamos a hablar. ¿De qué? De todo. Miento de nuevo, creo que se habló de literatura fantástica, de escritura, de fantasía, de qué es fantasía y qué no, de los elementos hipoconocidos y los hiperconocidos, de Bradbury y Resnick, sobre el cambio de narrador a mitad de una historia… Me pregunto si se trató algún tema menos fantástico ;-) . Si es así, no lo recuerdo :-D .

Cuando el hambre empezó a apretar nos fuimos al japonés. Una cena agradable, ¿os imagináis de qué hablamos? :-) . Aquí llegó Rafa, cuando ya estábamos probando el sake. A este personaje no lo describo porque es mi marido y no soy parcial ;-) . Tras la cena, a otro garito, a tomar la última. Nos separamos en Plaza de España a eso de las tres y media de la mañana. Me fui a casa con las ganas de repetir, porque ¡quedan tantas cosas de las que hablar con cada uno de vosotros! Fue una noche fantástica, amena y muy entretenida. Gracias por hacerla posible :-) .