Vie 7 may 2010
Entrevista a Sapkowski
Creado por Lady Dragón en Entrevistas
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Feria del libro de Madrid. 2009. Andrzej Sapkowski se pasa toda la mañana firmando libros. Unos cuantos hipogrifos nos acercamos hasta la caseta y tras las firmas oportunas, preguntamos al editor de Alamut, Luis G. Prado, sin vergüenza alguna si podíamos entrevistar al autor de La saga de Geralt de Rivia y Narrenturm. No hubo ningún problema: nos citaron para las dos de la tarde. Y después de dar un paseo por la feria y gastarnos el dinero que no teníamos porque ese libro, el último o el penúltimo, es justo el que habías venido a comprar, nos plantamos en la caseta. Vinieron con nosotros el traductor de la obra de Sapkowski, José María Faraldo, Luis G. Prado, y otro montón de personas que pertenecían (o eso nos contaron después) a un foro sobre el autor y que, tras la entrevista, iban a comer con él.
Nos sentamos a la sombra de los árboles, en uno de los kioskos de El Retiro, donde puedes beberte el líquido que el sol de junio se ha encargado de arrebatarle a tu cuerpo. Xayide fue la encargada de realizar la entrevista. Los demás escuchamos y bebimos, bebimos mucho, que hacía un calor fino.
Xayide. ¿En qué momento decidiste empezar a escribir literatura fantástica?
Sapkowski. Hace mucho, mucho tiempo. En el invierno de 1985.
X. Así que sabes el momento preciso.
S. Sí, porque me presenté a un concurso de relatos que convocaba una revista dedicada a ciencia ficción y fantasía. El límite era de unas 30 páginas, lo que era terrible para mí ya que solía escribir cosas más largas. Mantenerme en 30 páginas era prácticamente imposible, pero lo logré. Decidí escribir fantasía porque nadie más iba a hacerlo, estaba cien por cien seguro de ello. Y porque, en mi opinión, la ciencia ficción polaca estaba en un nivel muy bajo: siempre viajando a otras galaxias y llevando el comunismo a otros planetas. Algo totalmente estúpido.
Como hombre de marketing, la que era mi profesión entonces, fallé por completo ya que todo el mundo escribió fantasía. Pero la mía era la mejor. Por eso gané el tercer premio. Porque fue, por supuesto, una conspiración: ellos decidieron que la fantasía no podía llevarse ni el primer ni el segundo premio, que se reservaban para la buena ciencia ficción. Por supuesto, todo el mundo sabía que era una conspiración, que el primer premio se lo llevó una historia de ciencia ficción estúpida y mal escrita, que el segundo puesto también se lo llevó una historia estúpida y mal escrita, y que el tercero era el mejor.
Si hubiese sido verdaderamente democrático hubiese ganado yo. El PolCon era la convención más grande hasta el momento. Sigue siendo la convención polaca más importante, fueron los fans los que decidieron llamar Zajdel al premio. Pero aquel año solo era el premio de la PolCon, todavía no era el Zajdel. Cuando se dejó pensar a los fans… yo me quedé sin competidores. Se podría decir que aquel tercer puesto fue mi primer premio Zajdel pero sin estatuilla.
Ahora mismo tengo cinco premios Zajdel, nadie en Polonia tiene tantos. Incluyendo la primera vez sin estatua, he ganado seis veces. Esa es la respuesta a la pregunta. Supongo que es más de lo que esperabas.
X. Es diferente a lo que esperaba. En una frase, ¿qué significa fantasía para ti ?
S. Bueno, en una frase, no… Me recuerda a las llamadas por teléfono en los viejos tiempos cuando sabían mi número y las revistas y televisiones polacas me decían: «Señor Sapkowski, díganos qué piensa sobre el amor, la guerra, las mujeres, los niños y la vida en su totalidad, pero por favor, en una sola frase y rápido porque…».
X. Vale, entonces…
S. Creo lo mismo sobre fantasía que sobre el amor, la guerra y la vida en su totalidad, en una frase.
X. Vale, nos saltamos esa entonces. ¿Con qué personaje, raza o ser fantástico se identifica?
S. Con ninguno. Es estúpido identificarse con letras, letras negras en un papel. Completamente idiota y supongo que el tipo que se identifica con lo que me preguntas debería pasar una larga temporada en un hospital mental.
X. ¿Qué creas antes, la historia o el mundo en el que se desarrolla?
S. Ninguno de los dos. La persona, el héroe.
X. ¿El personaje?
S. Sí. El personaje. Y para ser más precisos, el nombre del personaje. El nombre de su profesión porque en polaco es un neologismo; yo inventé la palabra, que antes no existía.
X. De acuerdo. Volviendo a la creación de mundos. ¿Cuál es tu proceso?
S. ¿Crear un mundo? Creo que nunca creé uno, nunca. No aspiro a una tarea tan importante. No creo que haya creado nada que se parezca remotamente a un mundo; lo mío es una escena, un fondo pintado, nada más. No es como lo de Tolkien, algo que requiere una gran, gran dedicación a lo ontológico, crear una ontología que englobe todo. Nunca he hecho algo así. Para mí es solo un fondo, nada más.
X. ¿Sabes el final de tu historia ates de ponerte a escribir o este llega a ti durante el proceso de escritura?
S. Siempre. No soy un escritor que empiece a escribir y diga: «Bueno, lo acabaré de algún modo». Yo lo sé desde el primer momento. Es como el chiste, si una mujer va al médico debo saber: por qué la mujer va al doctor, qué debería preguntarle. Por ejemplo, cuando ella va a al doctor con un tornillo enorme en su espalda. El doctor le pregunta cual es su problema. Y ella responde: «Me han jodido». (N.T. Juego de palabras inglés con screw, ‘tornillo’ y screwed, ‘jodido’.)
Luis G. Prado. Ese es un chiste malo.
S. Sí, y me los sé peores. Pero era solo un ejemplo, para contaros que escribo igual que cuento un chiste. Porque la diferencia es una rendija muy pequeña. Estás contando una historia. Estás contando una historia que comienza con la mujer yendo al doctor. Luego creas intriga. Porque la intriga es el doctor preguntando, y la respuesta de la mujer. Luego tienes la culminación y el final. Si empiezas a escribir y no sabes cómo, qué camino te lleva a la culminación, ¿cómo lo haces? ¿Y cómo lo acabas? ¿Para qué molestarse? Mejor escribe unas memorias o un blog en Internet. No hay principio ni final. El sueño del escritor moderno o el de un dadaísta.
X. ¿Cómo ceas a tus personajes? ¿Aparecen de golpe en tu cabeza?
S. Con mucho cuidado.
X. ¿Tienes un proceso para crearlos?
S. Sí, es muy importante. Puedes imaginarlos si tienes una imaginación pictórica. Puedes imaginar una carpa de circo. ¿Ves la carpa de circo? La mía parece un melocotón. No hay dos imaginaciones iguales. ¿Cuales son las circunstancias? Un gran palo en medio de la carpa. Es el protagonista de la historia. Pero sí montas la carpa solo con eso se caerá como… Ya sabes lo que digo. Así que necesitas cuerdas y anclajes para clavarlo al suelo. Esos son los personajes secundarios. Personajes de segunda línea, pero todos importantes. Si alguno se pierde toda la historia se va a la mierda. Así que es muy importante.
X. ¿Has tenido algún personaje rebelde que se rebelara contra ti y te dijera «por aquí no»? Has programado hacer determinada cosa con un personaje. Realmente quieres hacer eso, pero el personaje se niega.
S. Me encantaría responder con un simple «sí». Pero no siempre es así. Ocurre que un personaje empieza a vivir su propia vida. Ocurre. Y es muy bueno. ¿Por qué no? Si no destruyen toda la historia por dentro. Es bueno. Ocurre.
X. ¿Crees que cada uno de tus personajes tiene un poco de ti mismo?
S. Desde luego que no. Por supuesto, si excluyes el «equipaje» con el que cargo: el «equipaje cultural» que he creado en mi vida, lo que he visto y lo que he experimentado en la vida. Es algo que siempre se filtra al personaje. No se puede hacer de otra forma. Pero si me preguntas si el personaje principal o los otros son «yo» de alguna forma, la respuesta es no. Pero por supuesto ellos son míos porque nadie los crearía de la misma manera que yo. Pero no son yo. No puedes decir que me gustan las mujeres morenas o los juegos de azar. No, no, no. Nada de esto. No me encontrarás en mis libros.
X. ¿Cuál es el motivo detrás del cambio de estructura entre los dos primeros libros y el resto de la saga?
S. Creo que no entiendo.
Luis. Porque en España, sabes, publicamos los seis libros hasta ahora, con los dos libros de relatos como parte de la saga.
S. Se me había olvidado. Es verdad. Los primeros libros que normalmente se toman como parte de la saga son una colección de relatos que publiqué como libros y los hice parecer novelas. Es una mezcla, un arreglo. Parecen novelas, pero solo lo parecen. Por supuesto, cualquiera puede ver que la estructura no es la de una novela. No es como una novela que debe ir muy fluida.
En realidad la saga es una novela grande en cinco capítulos, que empieza en La sangre de los elfos y acaba con La dama del lago. Ahí está la historia coherente. Esos los hice deliberadamente porque son la primera gran saga de la fantasía polaca, que es lo que le prometí a los fans polacos. Todo el mundo se rio de mí y yo les dije que escribiría una saga de culto. Se rieron, porque parecía imposible entonces. Totalmente imposible. Ya no se ríen.
X. ¿Geralt de Rivia nació del cuento tradicional polaco del dragón Wavell. Fue tu influencia para esta historia o ha habido otras?
S. Bueno, era un cuento de hadas que se basaba en el negocio de los hechizos. Pero supongo que esa historia existe en toda mitología. Sobre el pobre zapatero que va a la ciudad donde un monstruo hace la vida difícil a la gente. Y el rey que gobierna allí le dice: «Bien, quien mate el monstruo tendrá la mitad de mi hija y todo mi reino», o al revés. Y por supuesto, el pobre zapatero mata el monstruo y consigue la mitad de la chica. Es verdad. Yo como especialista en el negocio, porque, por favor, consideradme un especialista en el negocio de la fantasía. Soy un especialista. La fantasía es un cuento de hadas, pero contado de manera muy seria, muy, muy seria. Así que nada de media princesa. Porque media princesa o un reino estúpido o algo así, o ¡un zapatero!, eso son elementos de cuento de hadas, nada que ver con la buena fantasía. En la buena fantasía todo es muy serio. Los zapateros hacen zapatos. Punto. Los monstruos los matan profesionales. Yo soy un escritor profesional, no un asesino de monstruos. Eso siempre que no consideres a tu propia imaginación como a un monstruo, entonces la mataré sin problemas en la próxima ocasión.
X. ¿Qué autores, de fantasía u otro género que te han influido más durante tu carrera?
S. ¡Vaya! Muchos. Muchos. Nunca me confesaré seguidor de alguien o que hago algo como otro, pero no puedo negar mis influencias. No puedo negar la influencia de Roger Zelazny, Jack Vance, Ursula K. Le Guin. Supongo que muchos. Os dije que soy un especialista, así que lo que es bueno en la fantasía, lo que es remotamente bueno en fantasía, lo conozco.
Lo conozco muy bien y me ayuda cuando estoy en ese río violento en mi canoa, para que pueda encontrar mi camino entre las piedras que normalmente llevan a los escritores jóvenes al desastre. Ellos adoran a un autor demasiado y se nota. Supongo que yo no hago eso pero quizás un fan muy, muy listo verá algo muy claro de la influencia de Roger Zelazny. Quizás. Y por supuesto, yo nunca lo confesaría.
Ahora mismo soy finalista del premio David Gemmell [N. T. El autor ganó el premio gracias al libro La sangre de los elfos unos días después de que se realizara este entrevista]. El premio se dará pronto. Por supuesto tengo cero posibilidades. Es imposible que gane ese premio. La base del mismo es que se da a tipos que escriben fantasía como David Gemmell. Bueno, mierda. ¡Yo escribo fantasía como Andrzej Sapkowski!
X. ¿Crees que introducir cuentos tradicionales en fantasía afecta a la credibilidad o la enriquece?
S. No. Yo no era muy popular en fantasía y estoy orgulloso de ser uno de los precursores de este método. Porque normalmente la fantasía consistía en esas historias épicas sobre el rey que perdía su reino y quería recuperarlo o un pobretón que quiere poder, como Percival, y luego estaba el tipo que en la primera página mataba cientos de orcos, en la segunda mataba doscientos: Conan. Cosas bastante típicas. Pero hay un concepto que se llama «renarrar». Contar una historia de nuevo. Desde tiempos antiguos, solo se renarraba las historias del rey Arturo. Ah, Las nieblas de Avalon, de Marion Zimmer Bradley, muy buen libro por cierto.
Pero renarración de «La bella durmiente»… muy pocas. «Beauty», de Sheri S. Tepper, o la antología Ruby Slippers, Golden tears. Historias cortas que la mayoría estaban escritas por damas. Pero no creo que ellas lo hicieran antes que yo. Supongo que fue después de mí. Yo soy uno de los primeros que renarraron las historias como la «Sirenita», de Andersen, «La Bella Durmiente», la «Cenicienta», etc.
X. ¿Cuál crees que es la receta ideal para lograr credibilidad en fantasía?
S. Sí, por supuesto. Es muy sencillo: lo que necesitas es talento y debes leer al menos mil quinientas buenas obras de fantasía.
X. Y ser muy serio.
S. Serio hasta la muerte. Pero el talento es, ya sabes, sine qua non.
X. ¿Antes de comenzar tu carrera como escritor, fuiste a algún taller literario?
S. No. Y no creo en ello. Porque en mi opinión un escritor es un lobo solitario. Debes hacerlo todo por tu cuenta. Nadie puede ayudarte. Mucha gente podría, por supuesto, molestarte. Pero ningún taller logrará sacar a un escritor de una persona que no puede ser escritor. Por las razones que di antes.: si no hay talento ni erudición, quizá una de ellas. La enfermedad más devastadora en los escritores jóvenes es: «He escrito esto, pero me da vergüenza enseñarlo». Es estúpido. Si has hecho algo y es bueno debes mostrarlo. Y si estos talleres o grupos pueden ayudar a sobrellevar ese miedo estúpido, porque el miedo es estúpido, si este miedo define al chico o a la chica, si está asustado o avergonzado de su propia creación es un idiota, no un escritor.
X. ¿Cuántas veces te rechazaron tu obra antes de ser publicado?
S. Nunca. Jamás ocurrió. Sí, Por supuesto. Miento. Ocurrió que el editor jefe de Fantastica, la revista polaca dedicada a la ciencia ficción y fantasía, recibió mi relato «Tandara day». Un historia de terror, porque probé a hacer algo del género. El editor jefe, un hombre muy famoso en Polonia, gran traductor, gran bebedor, dijo: «Sabes, me comportaré como un editor americano. La historia es buena , pero la rechazo porque creo que podrías mejorarla». Así que la reescribí y la vendí a otro. Me pareció insultante.
X. ¿Qué lees ahora?
S. ¿Ahora mismo? ¿Estos días? Ayer mi traducción. Pero lo último que leí de fantasía y ciencia ficción fue El libro del cementerio, de Neil Gaiman, muy bueno. Gaiman… ¡mierda! Odio a los competidores.
Una conocida en Polonia, una chica muy simpática… una vez nos encontramos en una convención en el hotel durante el desayuno. Así que, después de la tercera cerveza, porque siempre tomamos cerveza en el desayuno, me dijo: «¿Sabes? Estoy traduciendo a Gaiman». Y yo dije: «¿Qué?». «Stardust». «¿Y por qué no Neverwhere?». «Neverwhere viene después. ¿Sabes qué? Escribe el prólogo para el libro. Yo lo traduciré». Es muy buena traductora. Hicimos a la ciencia ficción polaca arrodillarse ante nosotros, con Neverwhere y mi prólogo. Y luego Gaiman vino a Polonia y, por supuesto, ¿a quién no invitaron? Pero luego American Gods fue un gran éxito en Polonia pero gracias a lo que hicimos en un inicio. Las cosas son así.
X. La siguiente pregunta era ¿qué libro recomendarías?
S. Gaiman, por supuesto. Todo lo de Gaiman es bueno: Coraline, American Gods… Me encanta China Mieville con Perdido Street Station. Muy bueno, realmente bueno. Por supuesto los clásicos, los clásicos. Todo el mundo sabe acerca de los clásicos. Pero hablemos de los nuevos chicos y chicas. Me gusta mucho Naomi Novik. Es muy prometedora. Sobre los clásicos no diré nada. Todo el mundo sabe de eso. Yo soy un especialista en el campo… No podéis sospechar que no conozco los clásicos. Los conozco todos. Una de mis mayores carcajadas fue con una frase de ciencia ficción que escribió Roger Zelazny.
X. ¿Puedes contar algo sobre tus siguientes proyectos?
S. No
X. ¿Son secretos?
S. No, secretos no. Pero no los he inventado aún. Mi nuevo libro está acabado. Está con mi editorial en Polonia. Se publica en septiembre de 2010. Está acabado. Me he olvidado de eso. El trabajo está hecho. Estará listo en septiembre, así que a lo mejor Faraldo puede acabar con La Dama del Lago.
Y claro si leéis checo, ruso, alemán. Esos estarán antes.
X. ¿Para cuando?
S. La rusa no sé, porque había un problema. La guerra de Afganistán. Los rusos dicen que me entrometo. Y no. Pueden decir que es un campo sagrado, normalmente prohibido a gente de fuera. Pero si ellos me dicen algo así me acordaré enseguida, cuando publican una lista de la mejor ciencia ficción y fantasía de escritores extranjeros y no me encontré. Pero miré, por diversión, la lista de los mejores escritores rusos y me encontré allí. Así que no soy un intruso.
X. La última pregunta. ¿Puedes darnos algún consejo a nosotros, escritores locos que queremos tomar el camino de la fantasía?
S. Mi único consejo es que aprendáis a invertir en el mar. Es más rentable.
X. Desde luego no podemos estar aquí por el beneficio económico. Debe haber algo más.
S. No. No. El negocio es el negocio. Debes ganar dinero con lo que hagas. Si reparas DVD es mejor.
Gornon. ¿Alguna pregunta más? (a los demás)
X. ¿Has leído El nombre del viento?
S. No.
Káralan. Es muy bueno.
S. No… pero por supuesto, lo leeré. Gracias por el consejo.
Lady Dragón. Mr. Sapkowski. Muchas gracias. Un placer y queremos darle un regalo por su tiempo. Muchas, muchas gracias. (Le damos la botella de vino).
Sapkowski. Muchas, muchas gracias. Estoy sin palabras. Realmente me sobrestimáis. Me dejáis sin habla. Muchas gracias.
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Créditos:
- Trascripción: Ana, Xayide, Pasiflora, Tuk-zu y Foe.
- Traducción: Gloria Torres Daudén.
- Corrección y edición: Inés Arias de Reyna.
- Fotografía: Antonio J. Sierra.
Para leer la entrevista en inglés, sigue el siguiente enlace: Sapkowski interview.
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