Entrevistas


Feria del libro de Madrid. 2009. Andrzej Sapkowski se pasa toda la mañana firmando libros. Unos cuantos hipogrifos nos acercamos hasta la caseta y tras las firmas oportunas, preguntamos al editor de Alamut, Luis G. Prado, sin vergüenza alguna si podíamos entrevistar al autor de La saga de Geralt de Rivia y Narrenturm. No hubo ningún problema: nos citaron para las dos de la tarde. Y después de dar un paseo por la feria y gastarnos el dinero que no teníamos porque ese libro, el último o el penúltimo, es justo el que habías venido a comprar, nos plantamos en la caseta. Vinieron con nosotros el traductor de la obra de Sapkowski, José María Faraldo, Luis G. Prado, y otro montón de personas que pertenecían (o eso nos contaron después) a un foro sobre el autor y que, tras la entrevista, iban a comer con él.

Nos sentamos a la sombra de los árboles, en uno de los kioskos de El Retiro, donde puedes beberte el líquido que el sol de junio se ha encargado de arrebatarle a tu cuerpo. Xayide fue la encargada de realizar la entrevista. Los demás escuchamos y bebimos, bebimos mucho, que hacía un calor fino.

Lady Dragón, Gornon, Faraldo, Sapkowski y Xayide

Xayide. ¿En qué momento decidiste empezar a escribir literatura fantástica?

Sapkowski. Hace mucho, mucho tiempo. En el invierno de 1985.

X. Así que sabes el momento preciso.

S. Sí, porque me presenté a un concurso de relatos que convocaba una revista dedicada a ciencia ficción y fantasía. El límite era de unas 30 páginas, lo que era terrible para mí ya que solía escribir cosas más largas. Mantenerme en 30 páginas era prácticamente imposible, pero lo logré. Decidí escribir fantasía porque nadie más iba a hacerlo, estaba cien por cien seguro de ello. Y porque, en mi opinión, la ciencia ficción polaca estaba en un nivel muy bajo: siempre viajando a otras galaxias y llevando el comunismo a otros planetas. Algo totalmente estúpido.

Como hombre de marketing, la que era mi profesión entonces, fallé por completo ya que todo el mundo escribió fantasía. Pero la mía era la mejor. Por eso gané el tercer premio. Porque fue, por supuesto, una conspiración: ellos decidieron que la fantasía no podía llevarse ni el primer ni el segundo premio, que se reservaban para la buena ciencia ficción. Por supuesto, todo el mundo sabía que era una conspiración, que el primer premio se lo llevó una historia de ciencia ficción estúpida y mal escrita, que el segundo puesto también se lo llevó una historia estúpida y mal escrita, y que el tercero era el mejor.

Si hubiese sido verdaderamente democrático hubiese ganado yo. El PolCon era la convención más grande hasta el momento. Sigue siendo la convención polaca más importante, fueron los fans los que decidieron llamar Zajdel al premio. Pero aquel año solo era el premio de la PolCon, todavía no era el Zajdel. Cuando se dejó pensar a los fans… yo me quedé sin competidores. Se podría decir que aquel tercer puesto fue mi primer premio Zajdel pero sin estatuilla.

Ahora mismo tengo cinco premios Zajdel, nadie en Polonia tiene tantos. Incluyendo la primera vez sin estatua, he ganado seis veces. Esa es la respuesta a la pregunta. Supongo que es más de lo que esperabas.

X. Es diferente a lo que esperaba. En una frase, ¿qué significa fantasía para ti ?

S. Bueno, en una frase, no… Me recuerda a las llamadas por teléfono en los viejos tiempos cuando sabían mi número y las revistas y televisiones polacas me decían: «Señor Sapkowski, díganos qué piensa sobre el amor, la guerra, las mujeres, los niños y la vida en su totalidad, pero por favor, en una sola frase y rápido porque…».

X. Vale, entonces…

S. Creo lo mismo sobre fantasía que sobre el amor, la guerra y la vida en su totalidad, en una frase.

X. Vale, nos saltamos esa entonces. ¿Con qué personaje, raza o ser fantástico se identifica?

S. Con ninguno. Es estúpido identificarse con letras, letras negras en un papel. Completamente idiota y supongo que el tipo que se identifica con lo que me preguntas debería pasar una larga temporada en un hospital mental.

X. ¿Qué creas antes, la historia o el mundo en el que se desarrolla?

S. Ninguno de los dos. La persona, el héroe.

X. ¿El personaje?

S. Sí. El personaje. Y para ser más precisos, el nombre del personaje. El nombre de su profesión porque en polaco es un neologismo; yo inventé la palabra, que antes no existía.

X. De acuerdo. Volviendo a la creación de mundos. ¿Cuál es tu proceso?

S. ¿Crear un mundo? Creo que nunca creé uno, nunca. No aspiro a una tarea tan importante. No creo que haya creado nada que se parezca remotamente a un mundo; lo mío es una escena, un fondo pintado, nada más. No es como lo de Tolkien, algo que requiere una gran, gran dedicación a lo ontológico, crear una ontología que englobe todo. Nunca he hecho algo así. Para mí es solo un fondo, nada más.

X. ¿Sabes el final de tu historia ates de ponerte a escribir o este llega a ti durante el proceso de escritura?

S. Siempre. No soy un escritor que empiece a escribir y diga: «Bueno, lo acabaré de algún modo». Yo lo sé desde el primer momento. Es como el chiste, si una mujer va al médico debo saber: por qué la mujer va al doctor, qué debería preguntarle. Por ejemplo, cuando ella va a al doctor con un tornillo enorme en su espalda. El doctor le pregunta cual es su problema. Y ella responde: «Me han jodido». (N.T. Juego de palabras inglés con screw, ‘tornillo’ y screwed, ‘jodido’.)

Luis G. Prado. Ese es un chiste malo.

S. Sí, y me los sé peores. Pero era solo un ejemplo, para contaros que escribo igual que cuento un chiste. Porque la diferencia es una rendija muy pequeña. Estás contando una historia. Estás contando una historia que comienza con la mujer yendo al doctor. Luego creas intriga. Porque la intriga es el doctor preguntando, y la respuesta de la mujer. Luego tienes la culminación y el final. Si empiezas a escribir y no sabes cómo, qué camino te lleva a la culminación, ¿cómo lo haces? ¿Y cómo lo acabas? ¿Para qué molestarse? Mejor escribe unas memorias o un blog en Internet. No hay principio ni final. El sueño del escritor moderno o el de un dadaísta.

Sapkowski y Xayide

X. ¿Cómo ceas a tus personajes? ¿Aparecen de golpe en tu cabeza?

S. Con mucho cuidado.

X. ¿Tienes un proceso para crearlos?

S. Sí, es muy importante. Puedes imaginarlos si tienes una imaginación pictórica. Puedes imaginar una carpa de circo. ¿Ves la carpa de circo? La mía parece un melocotón. No hay dos imaginaciones iguales. ¿Cuales son las circunstancias? Un gran palo en medio de la carpa. Es el protagonista de la historia. Pero sí montas la carpa solo con eso se caerá como… Ya sabes lo que digo. Así que necesitas cuerdas y anclajes para clavarlo al suelo. Esos son los personajes secundarios. Personajes de segunda línea, pero todos importantes. Si alguno se pierde toda la historia se va a la mierda. Así que es muy importante.

X. ¿Has tenido algún personaje rebelde que se rebelara contra ti y te dijera «por aquí no»? Has programado hacer determinada cosa con un personaje. Realmente quieres hacer eso, pero el personaje se niega.

S. Me encantaría responder con un simple «sí». Pero no siempre es así. Ocurre que un personaje empieza a vivir su propia vida. Ocurre. Y es muy bueno. ¿Por qué no? Si no destruyen toda la historia por dentro. Es bueno. Ocurre.

X. ¿Crees que cada uno de tus personajes tiene un poco de ti mismo?

S. Desde luego que no. Por supuesto, si excluyes el «equipaje» con el que cargo: el «equipaje cultural» que he creado en mi vida, lo que he visto y lo que he experimentado en la vida. Es algo que siempre se filtra al personaje. No se puede hacer de otra forma. Pero si me preguntas si el personaje principal o los otros son «yo» de alguna forma, la respuesta es no. Pero por supuesto ellos son míos porque nadie los crearía de la misma manera que yo. Pero no son yo. No puedes decir que me gustan las mujeres morenas o los juegos de azar. No, no, no. Nada de esto. No me encontrarás en mis libros.

X. ¿Cuál es el motivo detrás del cambio de estructura entre los dos primeros libros y el resto de la saga?

S. Creo que no entiendo.

Luis. Porque en España, sabes, publicamos los seis libros hasta ahora, con los dos libros de relatos como parte de la saga.

S. Se me había olvidado. Es verdad. Los primeros libros que normalmente se toman como parte de la saga son una colección de relatos que publiqué como libros y los hice parecer novelas. Es una mezcla, un arreglo. Parecen novelas, pero solo lo parecen. Por supuesto, cualquiera puede ver  que la estructura no es la de una novela. No es como una novela que debe ir muy fluida.

En realidad la saga es una novela grande en cinco capítulos, que empieza en La sangre de los elfos y acaba con La dama del lago. Ahí está la historia coherente. Esos los hice deliberadamente porque son la primera gran saga de la fantasía polaca, que es lo que le prometí a los fans polacos. Todo el mundo se rio de mí y yo les dije que escribiría una saga de culto. Se rieron, porque parecía imposible entonces. Totalmente imposible. Ya no se ríen.

X. ¿Geralt de Rivia nació del cuento tradicional polaco del dragón Wavell. Fue tu influencia para esta historia o ha habido otras?

S. Bueno, era un cuento de hadas que se basaba en el negocio de los hechizos. Pero supongo que esa historia existe en toda mitología. Sobre el pobre zapatero que va a la ciudad donde un monstruo hace la vida difícil a la gente. Y el rey que gobierna allí le dice: «Bien, quien mate el monstruo tendrá la mitad de mi hija y todo mi reino», o al revés. Y por supuesto, el pobre zapatero mata el monstruo y consigue la mitad de la chica. Es verdad. Yo como especialista en el negocio, porque, por favor, consideradme un especialista en el negocio de la fantasía. Soy un especialista. La fantasía es un cuento de hadas, pero contado de manera muy seria, muy, muy seria. Así que nada de media princesa. Porque media princesa o un reino estúpido o algo así, o ¡un zapatero!, eso son elementos de cuento de hadas, nada que ver con la buena fantasía. En la buena fantasía todo es muy serio. Los zapateros hacen zapatos. Punto. Los monstruos los matan profesionales. Yo soy un escritor profesional, no un asesino de monstruos. Eso siempre que no consideres a tu propia imaginación como a un monstruo, entonces la mataré sin problemas en la próxima ocasión.

X. ¿Qué autores, de fantasía u otro género que te han influido más durante tu carrera?

S. ¡Vaya! Muchos. Muchos. Nunca me confesaré seguidor de alguien o que hago algo como otro, pero no puedo negar mis influencias. No puedo negar la influencia de Roger Zelazny, Jack Vance, Ursula K. Le Guin. Supongo que muchos. Os dije que soy un especialista, así que lo que es bueno en la fantasía, lo que es remotamente bueno en fantasía, lo conozco.

Lo conozco muy bien y me ayuda cuando estoy en ese río violento en mi canoa,  para que pueda encontrar mi camino entre las piedras que normalmente llevan a los escritores jóvenes al desastre. Ellos adoran a un autor demasiado y se nota. Supongo que yo no hago eso pero quizás un fan muy, muy listo verá algo muy claro de la influencia de Roger Zelazny. Quizás. Y por supuesto, yo nunca lo confesaría.

Ahora mismo soy finalista del premio David Gemmell [N. T. El autor ganó el premio gracias al libro La sangre de los elfos unos días después de que se realizara este entrevista]. El premio se dará pronto. Por supuesto tengo cero posibilidades. Es imposible que gane ese premio. La base del mismo es que se da a tipos que escriben fantasía como David Gemmell. Bueno, mierda. ¡Yo escribo fantasía como Andrzej Sapkowski!

X. ¿Crees que introducir cuentos tradicionales en fantasía afecta a la credibilidad o la enriquece?

S. No. Yo no era muy popular en fantasía y estoy orgulloso de ser uno de los precursores de este método. Porque normalmente la fantasía consistía en esas historias épicas sobre el rey que perdía su reino y quería recuperarlo o un pobretón que quiere poder, como Percival, y luego estaba el tipo que en la primera página mataba cientos de orcos, en la segunda mataba doscientos: Conan. Cosas bastante típicas. Pero hay un concepto que se llama «renarrar». Contar una historia de nuevo. Desde tiempos antiguos, solo se renarraba las historias del rey Arturo. Ah, Las nieblas de Avalon, de Marion Zimmer Bradley, muy buen libro por cierto.

Pero renarración de «La bella durmiente»… muy pocas. «Beauty», de Sheri S. Tepper, o la antología Ruby Slippers, Golden tears. Historias cortas que la mayoría estaban escritas por damas. Pero no creo que ellas lo hicieran antes que yo. Supongo que fue después de mí. Yo soy uno de los primeros que renarraron las historias como la «Sirenita», de Andersen, «La Bella Durmiente», la «Cenicienta», etc.

X. ¿Cuál crees que es la receta ideal para lograr credibilidad en fantasía?

S. Sí, por supuesto. Es muy sencillo: lo que necesitas es talento y debes leer al menos mil quinientas buenas obras de fantasía.

X. Y ser muy serio.

S. Serio hasta la muerte. Pero el talento es, ya sabes, sine qua non.

X. ¿Antes de comenzar tu carrera como escritor, fuiste a algún taller literario?

S. No. Y no creo en ello. Porque en mi opinión un escritor es un lobo solitario. Debes hacerlo todo por tu cuenta. Nadie puede ayudarte. Mucha gente podría, por supuesto, molestarte. Pero ningún taller logrará sacar a un escritor de una persona que no puede ser escritor. Por las razones que di antes.: si no hay talento ni erudición, quizá una de ellas. La enfermedad más devastadora en los escritores jóvenes es: «He escrito esto, pero me da vergüenza enseñarlo». Es estúpido. Si has hecho algo y es bueno debes mostrarlo. Y si estos talleres o grupos pueden ayudar a sobrellevar ese miedo estúpido, porque el miedo es estúpido, si este miedo define al chico o a la chica, si está asustado o avergonzado de su propia creación es un idiota, no un escritor.

X. ¿Cuántas veces te rechazaron tu obra antes de ser publicado?

S. Nunca. Jamás ocurrió. Sí, Por supuesto. Miento. Ocurrió que el editor jefe de Fantastica, la revista polaca dedicada a la ciencia ficción y fantasía, recibió mi relato «Tandara day». Un historia de terror, porque probé a hacer algo del género. El editor jefe, un hombre muy famoso en Polonia, gran traductor, gran bebedor, dijo: «Sabes, me comportaré como un editor americano. La historia es buena , pero la rechazo porque creo que podrías mejorarla». Así que la reescribí y la vendí a otro. Me pareció insultante.

Sapkowski y Xayide

X. ¿Qué lees ahora?

S. ¿Ahora mismo? ¿Estos días? Ayer mi traducción. Pero lo último que leí de fantasía y ciencia ficción fue El libro del cementerio, de Neil Gaiman, muy bueno. Gaiman… ¡mierda! Odio a los competidores.

Una conocida en Polonia, una chica muy simpática… una vez nos encontramos en una convención en el hotel durante el desayuno. Así que, después de la tercera cerveza, porque siempre tomamos cerveza en el desayuno, me dijo: «¿Sabes? Estoy traduciendo a Gaiman». Y yo dije: «¿Qué?». «Stardust». «¿Y por qué no Neverwhere?». «Neverwhere viene después. ¿Sabes qué? Escribe el prólogo para el libro. Yo lo traduciré». Es muy buena traductora. Hicimos a la ciencia ficción polaca arrodillarse ante nosotros, con Neverwhere y mi prólogo. Y luego Gaiman vino a Polonia y, por supuesto, ¿a quién no invitaron? Pero luego American Gods fue un gran éxito en Polonia pero gracias a lo que hicimos en un inicio. Las cosas son así.

X. La siguiente pregunta era ¿qué libro recomendarías?

S. Gaiman, por supuesto. Todo lo de Gaiman es bueno: Coraline, American Gods… Me encanta China Mieville con Perdido Street Station. Muy bueno, realmente bueno. Por supuesto los clásicos, los clásicos. Todo el mundo sabe acerca de los clásicos. Pero hablemos de los nuevos chicos y chicas. Me gusta mucho Naomi Novik. Es muy prometedora. Sobre los clásicos no diré nada. Todo el mundo sabe de eso. Yo soy un especialista en el campo… No podéis sospechar que no conozco los clásicos. Los conozco todos. Una de mis mayores carcajadas fue con una frase de ciencia ficción que escribió Roger Zelazny.

X. ¿Puedes contar algo sobre tus siguientes proyectos?

S. No

X. ¿Son secretos?

S. No, secretos no. Pero no los he inventado aún. Mi nuevo libro está acabado. Está con mi editorial en Polonia. Se publica en septiembre de 2010. Está acabado. Me he olvidado de eso. El trabajo está hecho. Estará listo en septiembre, así que a lo mejor Faraldo puede acabar con La Dama del Lago.

Y claro si leéis checo, ruso, alemán. Esos estarán antes.

X. ¿Para cuando?

S. La rusa no sé, porque había un problema. La guerra de Afganistán. Los rusos dicen que me entrometo. Y no. Pueden decir  que es un campo sagrado, normalmente prohibido a gente de fuera. Pero si ellos me dicen algo así me acordaré enseguida, cuando publican una lista de la mejor ciencia ficción y fantasía de escritores extranjeros y no me encontré. Pero miré, por diversión, la lista de los mejores escritores rusos y me encontré allí. Así que no soy un intruso.

X. La última pregunta. ¿Puedes darnos algún consejo a nosotros, escritores locos que queremos tomar el camino de la fantasía?

S. Mi único consejo es que aprendáis a invertir en el mar. Es más rentable.

X. Desde luego no podemos estar aquí por el beneficio económico. Debe haber algo más.

S. No. No. El negocio es el negocio. Debes ganar dinero con lo que hagas. Si reparas DVD es mejor.

Gornon. ¿Alguna pregunta más? (a los demás)

X. ¿Has leído El nombre del viento?

S. No.

Káralan. Es muy bueno.

S. No… pero por supuesto, lo leeré. Gracias por el consejo.

Lady Dragón. Mr. Sapkowski. Muchas gracias. Un placer y queremos darle un regalo por su tiempo. Muchas, muchas gracias. (Le damos la botella de vino).

Sapkowski. Muchas, muchas gracias. Estoy sin palabras. Realmente me sobrestimáis. Me dejáis sin habla. Muchas gracias.

La Bestia, Gornon, Lady Dragón, Sapkowski, Xayide, Verdilunia y Káralan

*****

Créditos:

- Trascripción: Ana, Xayide, Pasiflora, Tuk-zu y Foe.

- Traducción: Gloria Torres Daudén.

- Corrección y edición: Inés Arias de Reyna.

- Fotografía: Antonio J. Sierra.

Para leer la entrevista en inglés, sigue el siguiente enlace: Sapkowski interview.

»

Lady Dragón, Gornon, Faraldo, Sapkowski y Xayide

Xayide. When did you decide to write fantasy?

Sapkowski. Long, long, long time ago, in 1985 in winter.

X. So it’s a precise time?

S. Yes because a magazine devoted to science fiction and fantasy announce a competition for a short story. Lets say, short story is thirty pages of the united script, which was terrible for me because I write normally longer love letters. To keep something on thirty pages, for me was practically impossible but I managed. And I decided to write fantasy because I was absolutely sure, I was a hundred percent sure that no body will write fantasy. Because, in my opinion, poly science fiction still on the level of lame, always traveling to another planets and bringing communism to another planet. Of course, it’s completely stupid.

As a marketing man, witch was my profession then, I failed completely because everybody wrote fantasy. But mine was the best. And that’s why I received the third price. Because it was, of course, a conspiracy, they decided that fantasy cannot have first price and the second price. It is reserved for good science fiction. Of course, every fan knew that there was a conspiracy. That the first price, that science fiction story, was stupid and bad written. And the second place was stupid and bad written. And the third one was the best.

If it was really democratic on the first convention after of the PolCon was the biggest one until today. It’s still the biggest Polish convention, it is the most important, were the fans decide for this so call Zajdel price. It was no Zajdel price then it was only PolCon price. But the funs thought, and of course I was… I had no competitors. No. So it was my first Zajdel price without statuette.

Because right now I have five Zajdel price, no one in Poland can claim more, and including this one without statuette I have six. That is the answer the question. I suppose more than you were waited.

X. It is different from what I expected. What does fantasy mean to you in like a sort sentence?

S. Well sort sentence, no… It reminds me the steady phone calls, in the old times when they knew my number, was the phone calls for Polish magazines and television… “Please, Mr. Sapkowski, tell us what do you think about love, war, women, children and the life as a whole? But please in one sentence and very quick because….

X. Ok, so…

S. To answer your question I think about fantasy the same as about love, war and the life as a whole, in one sentence.

X. So we’ll skip that one. With what character race or fantasy animal would you identify yourself?

S. None, it’s idiotic to identify yourself with the letters, black letters on a paper. It is completely idiotic and I suppose the guy, who identify itself with what you ask me before it’s qualify for a long, long stay in the mental institution.

X. So… What do you create first the story or the world in which it takes place?

S. Neither, nor, the person the hero.

X. The character?

S. Yes, the character and to be more precise the name of the character. The name of his profession because in Polish is a neology speech. I invented the word, which normally it does not exist.

X. So… Focusing on the world, what is your process to create it?

S. Creating the world? I don’t know I never created one, never. I do not expire to such an important task. I do not think I have created anything that will remotely resemble a world, because it’s just a scene, painted background, nothing more. It is not Tolkien like, something witch requires a great, really great benediction work to ontologically, to create something ontologically witch has all global. I’ve never done this. For me it is only background nothing more.

X. Do you know the end of the story when you start to write, or it just comes to you?

S. No, always, I am not a writer that starts writing and says “well some how, some how I’ll finished some how.” I know from the first moment. Like the joke, it comes a lady to the doctor, I must know: why the lady comes to the doctor, what’s should we ask the doctor. For example, when she goes to the doctor and she has a big screw in her back. And the doctor says what is your problem. “I been screwed”.

Luis G. Prado. That is a very bad joke.

S.Yes, I know worst. But is only an example that I’m writing just like in a joke. Because the difference is really very slit. You are telling a story. You are telling a story and start with the lady coming to the doctor. Then you make an intriguing, because the intrigue is the doctor asked, the lady answers. Then you have the culmination and ending. If you start to write and you don’t know how, which way you reach the culmination. How do you do it? And how you finished it? Why bother? Start writing memoirs or a blog in internet. It’s no beginning no end. A dream of writer, modern writer, or a Dadaist.

Sapkowski y Xayide

X. So, how do you create your characters? Do they suddenly come to your mind?

S. Very carefully.

X. So you have a level of in-process for them?

S. Yes, it’s very, very important. You can imagine if you have the, of course, picturesque imagination. You can imagine like a circus tent. A circus tent, imagine a circus tent. Do you see a circus tent? It looks like a peach for me. There are not two similar imaginations. What are the circumstances? A big pole standing in the middle of it that is the main character of the story. But if you hang a tent on this pale, that tent will slip down like a … well. You know what I mean. So you need the robs and the small pecks putting on the grown, second characters. Second gilt characters, but everyone of them is important. If one is lost, the story is fucked. The story is fucked! So it is really important.

X. So have you had a character stood against you and say to you not this way? You know like you have program what you want to do with it and it says no.

S. I will gladly answer your question with a simple yes. But then it is not always like this. It happens the characters starts to live their own lives. It happens. It’s very good. Why not? Why not? If they don’t destroy the whole story from inside, It’s good. But it happens.

X. Do you feel like in every one of your characters there is a little bit of yourself.

S. Absolutely not. Of course, if you exclude the strain of the luggage that they carry with myself. The cultural luggage what I create in life what I seen in life. What I experience in life, so it’s, of course, the great truth. It’s something that always seeps into the character. You cannot do it any other way. But if you ask me if the main character or the other fixtures, are me in to some extend, are not. But, of course, they are mine because no one will create them such way as I did. No one. It’s only possible only for me. But they are not me in any way. You cannot tell that I like black hair women or I like gambling. No, no, no, nothing. You will not find me in my books, my person.

X. We will like to… What is the reason behind the change in structure between the two books and the rest of the other written saga?

S. I don’t think I understand. You mean changing the structure in the course of the saga?

Luis. Because in Spain, you know, we publish the six books so far with the two sort story books as part of the saga.

S. I tend to forget. I tend to forget. This is true. It’s true. You know, the first books which are normally called the first two parts of the saga. That’s a collection of sort stories, which I publish them as books I made them appear as novels. It is in our jargon, fix up. So I made fix ups out of the stories. That is why they seem like a novel, but they only seem like a novel. And of course, everybody when through them very thoroughly, and knows the whole picture, they will notice that this… the structure is not a novel. It’s not like a novel, which must be very smooth. So what is really a big novel in five installments, starts with the “Blood of elves” and ends with “The lady of the lake.” Then it’s a coherent story. Those I make them deliberately because they are the first big saga in the Polish fantasy, which I promise the Polish fans. Everybody laugh at me, and I told them I will make you a cult saga. They laugh, sure it was impossible then. It was absolutely impossible. They stop laughing.

X. Was the writing Geralt de Rivia born from the traditional Polish folk tale of the Wavell’s dragon. Has it been your mentor for this story or their any others?

S. Well, it was a fairy tale that it was the bases of Hexer business. But I suppose this story exist in every mythology. About the poor shoe maker coming to the tower where some monster is now making a life of the people not so easy. And the kings ruling the fairy tale kingdom says: Well who will kill this monster will get half of my daughter and all of my kingdom, or the other way around. And then, of course, the poor shoe maker kills the monster and gets half of the girl. It’s true, it’s about… As a specialist in the business, because please consider me a specialist in the fantasy business. I’m a specialist. The fantasy is a fairy tale but it’s told seriously, seriously, very seriously. So it’s no way of half of the princess. Because half of the princess or a stupid kingdom, or something like this, or a shoe maker, this is a fairy tale elements, nothing to do with good fantasy. In good fantasy everything is serious. Shoe makers make shoes, and period. The monsters are killed by professionals. Im a professional writer not a monster killer. Provided you don’t think your own imagination as a monster if so I will gladly kill it by the next opportunity.

X. So, who are the authors, fantasy or any other genre that have influenced you the most during your career as a writer.

S. Wow… A lot of them. A lot of them. Of course I will never confess to be a ‘epigono’ [follower] of someone or to do something like someone but I cannot deny the influence. I cannot deny the influence of Roger Zelazny, Jack Vance, Ursula K. Leguin. I suppose a lot of them. I told you Im a specialist so what was good in fantasy what was remotely good in fantasy I know it. I know it very well maybe helps me when I’m on this you know violent river in my canoe so I can find my way between these stones which normally lead the young writers to disaster. They love some authors too much, and it shows. I suppose I’m not doing this but maybe some very very clever fans will find something that shows very clearly the influence of Roger Zelazny undeniable. Maybe. I of course, would never confess.

So right now I´m a finalist of the David Gemmell award. In a week or something, the award will be given. Of course I have zero chances. It’s impossible that I get this award. The basis of the award is that it is given to the guys that write fantasy like David Gemmell. Well, shit! I’m writing fantasy like Andrzej Sapkwoski!

X. Do you think that introducing traditional folk tales in fantasy affects credibility, or in the other hand it enriches it?

S. No. It was not so that popular in fantasy and I’m proud to be one of the precursors of these methods. Because normally fantasy as you can recall there were these epic stories about the king who lost his reign and wants to regain it, or some simpleton who wants to have the power (Percival), and then the guy who on the first page kills a hundred of orcs, on the second page kills two hundred of orcs, (Conan). So quite typical things. But there is a thing called retelling. It’s the retelling of a story. From the times immortal, only retelling of king Arthur story. Oh, “The mysts of Avalon”, very good book by the way…

But the retellings of the “Sleeping beauty” stories… very few. It was the “Beauty” of Sheri S. Tepper. You remember the anthologies, Ruby slippers, “Hundred tears”. Most written by ladies. But I don’t think they were before me. I suppose they are after me. Im one of the first who started to retell these simple stories like the “Mermaid” of Andersen, like “Sleeping beauty”, like “Cinderella”…

X. Next question is: What do you think is the ideal recipe to achieve credibility in fantasy?

S. Yeah, of course. It is very easy. What do you need is a talent and you must read one thousand five hundred good fantasy titles.

X. And then be very serious?

S. Serious as death. But the talent is, you know… sine qua non.

X. Before beginning your career as a writer, did you go to any literary workshop?

S. No, I do not believe in such workshops. Because you might opinion the writer is an alone wolf. You must do everything by yourself. Nobody would help him. A lot of people would, of course, disturb him. But no workshop will make the writer out of the person who can’t be writer, to the reasons I numbered before. No talent, no erudithity, maybe one thing. The most devastating malady of the young writers is “I’ve done something but I’m ashamed to show”. It’s of course stupid. If you are done something and it’s good you must show it. And if these workshops or groups can help it to overcome this stupid fear, because the fear is stupid, and the fear is defining the guy or the girl, if you are afraid or if you are ashamed of your own creation you are an ashole , not a writer.

X. How many times was your work rejected before being at first published?

S. Never. It never happened. Yes, of course I’m lying, there was a case, the chief editor in the “Fantastica”, which is the polish magazine devoted to science-fiction and fantasy, received my short story, which was called “Tandara day”, from the German medieval poet Walther von der Vogelweide. It was a horror story, because I tried to do with horror what I couldn’t do with fantasy. The chief editor, a very famous character in the polish fandom, great translator, great drinker, said “do you know what? I will behave like an American editor. The story is good but I reject it, because I feel that if you improve it will be a big deal”. And I improved the story… and sold it elsewhere. Because I was insulted. He never got the story.

Sapkowski y Xayide

X. What book are you reading now?

S. Now? Theses days? Yesterday, my translation. But my last book in fantasy and science fiction is The Graveyard Book by Neil Gaiman, very good. Gaiman… is a shit [pause] I hate competitors [laughs] One of my good acquaintances in Poland, a very sympathetic girl. Once we met in some convention in the hotel during breakfast. So after the third beer, because we always had beer at breakfast, she told me “You know, I’m translating Gaiman”. I said “What?”. “Stardust”. “OK, but why not Neverwhere?”. “Neverwhere comes next”. “Very good”. She said to me “You know what. Write the foreword to it. I will translate it”. She is very good translator. And we make the polish science-fiction business kneel before us. So with Neverwhere, with my foreword, we made polish science fiction business kneel before us. And then Gaiman came to Poland and, of course, who was not invited? You know who was not invited. But then American Gods was a huge success in Poland, but due to what we had done as a start. Things go like this.

X. Next question was: which book would you recommend? Would you recommend this one?

S. Yes, for sure. Everything Gaiman wrote is good: Coraline, American Gods… I like tremendously China Mieville with the Perdido Street Station. Very good, really very good. Of course, the classics, but I won’t say anything about them. Everybody knows about the classics, and I’m an specialist in the field, so you cannot suspect that I don’t know any, I know everyone of them. But I would, let’s talk about the new guys or new girls. I like very much Naomi Novik, even though the series is not finished yet, she is promising. My great laugh which is really, really big, was Roger Zelazny who brought the beauty of the Phrase into science-fiction.

X. Can you tell us anything about your next projects?

S. No

X. Are they secret?

S. No, no secret. I haven’t invented it yet. My new book is finished, it lies with my publisher in Poland and it will be published in september. That is already finished, I’ve forgotten about it, for me the work it’s done. It will come out in Poland in September, so maybe if Faraldo finishes “The Lady of the Lake”…

Ok. So if you … if you can read czech, russian, german. They will be, of course, much earlier.

X. How long do you think …?

S. I don’t know about russian, because there is a problem. That nobody is about?? the war in Afghanistan. The russians, they can say that I’m intruding. Of course I’m not, but they can say. They can say that it’s a holy ground, normally forbidden for the people from outside the center. But if they tell me something like this I will remind them that once, when they published a list of the best science-fiction and fantasy writers from abroad I couldn’t find myself on the list, but I looked, just for fun, at the list of the best russian writers and I found myself there. So I’m not intruding in the field.

X. So, our last question. Can you give us some advice to us, crazy writers that want to go the Fantasy way?

S. My only advice will be learn how to revert seas. It’s more profitable.

X. I surely will not be here for the profit. There must be something else.

S. No, no. Business is business. You must earn your money with what you do. If you repair the DVDs it’s better.

Gornon. Any questions?

X. Have you read “The Name of the Wind”? By Patrick Rothfuss.

S. No.

Káralan. It’s a very good book.

S. It’s new for me, really. But of course I will try, thank you for the advice.

Lady Dragón. Mr. Sapkowski. Thank you very much. It’s a pleasure and I’ll give you a present because of your time. Really, thank you very much.

Sapkowski. Thank you very much, thank you very much, I’m speechless again. Really, you overestimate me, you make me speechless. Thank you very much.

La Bestia, Gornon, Lady Dragón, Sapkowski, Xayide, Verdilunia y Káralan

*****

Credits:

- Transcription: Ana, Xayide, Pasiflora, Tuk-zu y Foe.

- Translation: Gloria Torres Daudén.

- Correction and edition: Inés Arias de Reyna.

- Photography: Antonio J. Sierra.

To read the interview in spanish, follow the next link: Entrevista a Sapkowski.

When did you decide to write fantasy?

Apenas han dado las dos de la tarde del mismo sábado 7 de junio cuando me dirijo de nuevo al stand de la Editorial Marenostrum. Javier Araguz sigue firmando ejemplares de su libro y mis tripas me recuerdan que hace más de tres horas que no les doy trabajo.

Firma que te firma

Resuelto, me planto delante de la caseta y dejo que Laura Crespillo, también escritora de literatura infantil y juvenil, con la que antes había concertado la entrevista, me reconozca y me indique cuándo puedo empezar.

Espero un par de minutos a que el autor termine y me hago incluso más visible. Laura por fin me ve y hace señas para que pase dentro de la caseta.

Cuando entro y le dice a Javi (así prefiere que lo llamen) quién soy y para qué estoy allí, éste sonríe afirmativamente, aunque me mira como quien observa un objeto que no debería estar ahí. Suelo causar esa sensación demasiado a menudo.

Gornon: Bueno, Javier, muchas gracias por poder atenderme en medio de este follón. La primera pregunta para mí es la más difícil. Además, nos la hacen al inicio del curso de Literatura Fantástica en la Escuela de Escritores. ¿Qué es la fantasía?

Javier Araguz: Bueno, pues no sé. A ver, creo que es el único género literario que, además de entretenerte y hacerte reflexionar, te hace soñar. Creo que es lo más cercano a un sueño convertido en letra.

G: ¿En qué momento un cineasta e ilustrador como tú decide o siente la necesidad de empezar a escribir una historia de fantasía?

JA: Realmente, creando historias, sin tener en cuenta el formato en que las plasmaba, es decir, un arte plástica o literaria, desde muy pequeño, de toda la vida, vamos. Lo que pasa es que primero pasé por la ilustración, luego por el cómic, después me dio por el cine y al final por la literatura. Empecé a los dieciocho años porque quería sorprender a mi novia con un cuento de veinticinco páginas y cuando pasé de ese número me di cuenta de que el cuento iba a convertirse en algo más grande. Cinco años después tenía un libro de cuatrocientas cincuenta páginas. Y a partir de ahí dije: vale, se me da bien (o eso creo) y me gusta mucho, disfruto mucho escribiendo, así que para adelante. Tuve la suerte de que lo publicaron y ahora parece que empiezo a encauzar esto como una especie de carrera. Pero bueno, a ver qué pasa.

G: En el caso de la serie El Mundo de Komori, de la cual ya está publicada la primera parte, con el título La Tierra de Alidra, el mismo título pide esta pregunta: ¿qué fue primero: la historia o el mundo de Komori?

JA: Pues a ver. A mí siempre me han gustado los mundos, la gente que crea una cosmología entera, como Terry Pratchett o como Tolkien. Es decir, que no sea una historia y ya está, sino que es todo lo que la rodea. En el caso de El Mundo de Komori primero fue el personaje principal, que nació por otro motivo muy distinto, ya que era para una revista de manga y era una especie de personaje que salía contestando el correo; a partir de ahí evolucionó, quise hacer el cuento y luego explotó y salió todo lo demás. Y fue muy divertido: tener el personaje principal y luego también crear el marco y el contexto donde vive me llamaba la atención; no era sólo un personaje y su historia, sino todos los elementos que hacen que se pueda mover por su entorno. Luego vino la historia concreta que cuento en la trilogía.

G: Centrándonos en ese mundo, ¿cómo es el proceso de su creación?

JA: Muy sencillo.

G: ¿Sencillo? (me río con sorpresa).

JA: Sí, sí, para mí, sí (se ríe por mi sorpresa). Yo tengo una manía y una metodología muy clara: soy un obseso de las libretitas. Siempre llevo una encima y ya puedo estar en el tren, caminando o en cualquier otro sitio que se te pueda ocurrir, que si tengo una idea, me la apunto, tengo otra idea, me la apunto. Tengo miles de…, bueno miles, me he pasado (nos reímos de nuevo), cientos de libretas llenas de ideas, tampoco exageremos, y cuando quiero crear una historia o un mundo nuevo me releo y clasifico todas estas ideas (es una locura esa parte del trabajo), y a partir de ahí las pongo un poco en orden, las selecciono, hago una especie de criba e intento mantener la esencia de la historia o del mundo aplicando esas ideas. Como ves, para pensar lo que voy a escribir no me siento delante de un ordenador y espero a que se me ocurra algo, sino que ya lo tengo desde hace mucho tiempo escrito y cuando estoy en el ordenador ya estoy escribiendo con la estructura y las ideas ordenadas.

En este momento de la entrevista nos interrumpen. Javi tiene que firmar a un par de visitantes de la Feria a los que Laura ha conseguido convencer. Esta mujer tiene una capacidad de persuasión increíble. A eso se llama trabajo de editor.

Aprovecho los dos o tres minutos que tarda Javi para mirar la Feria del Libro de Madrid desde el interior de una caseta. La perspectiva es más que curiosa. Parece una película antigua en la que sólo se oyen voces y conversaciones inconexas conforme la gente va pasando por delante. Sin embargo, la sensación es de una extraña autocomplacencia.

Algún día, me digo en silencio. Algún día

Retomamos la conversación mientras la novia de Javi (me vas a perdonar, pero no recuerdo tu nombre) nos hace unas fotos.

G: Aunque casi me has contestado ya con lo que has dicho, voy a seguir el guión. Cuando comienzas una historia como la de El Mundo de Komori, una historia que se prevé larga, ¿tienes claro el final o éste surge mientras escribes?

JA: De hecho, lo primero que tengo pensado siempre cuando empiezo una historia es el final: se puede decir que yo escribo toda la historia para llegar a ese final o a ese objetivo. Y encuentro que es una forma muy buena de empezar a trabajar porque siempre sabes hacia donde vas y nunca pierdes el norte en el camino. Es una lección que aprendí muy al principio del todo y esa manía aún no la he dejado, y que, además, para mí es esencial: ir a algún sitio sin saber exactamente cuál va a ser el final te puede llevar a perderte por culpa de las curvas, y eso puede ser un poco peligroso.

G: Sabes adonde ir, pero ¿saber cómo ir desde el principio?

JA: Eso no tanto. Aunque trabajo con una estructura bastante detallada y una ficha de personaje, a veces las cosas surgen espontáneamente. Hay que dejar también un poco de diversión para el camino.

G: Entonces, no eres un autor que se pueda definir como esclavo de sus de sus personajes, ¿o sí? ¿Alguna vez un personaje te ha dicho: por aquí no?

JA: Soy esclavo en el sentido de que sufro mucho haciéndoselas pasar canutas a los personajes. Cuando tengo que hacerle algo a un personaje que no me gustaría hacérselo a una persona en la vida real, me cuesta mucho dar ese paso. Pero, claro, es esencial para la trama y para que avance la historia, así que al final lo hago, aunque la identificación que alcanzo con ellos me haga sufrir a mí también un poco.

G: Eso es debido, me imagino, a que hay una parte en cada personaje.

JA: Sí, por supuesto. Un poquito de mí está en cada personaje. De hecho, a veces he llegado a pensar si coges a todos mis personajes, los juntas, haces una bola y logras un personaje muy grande, en el fondo soy yo; es decir, si le quitas la morralla, acabo siendo yo.

G: ¿Te ha llevado eso a hacer algún cameo como personaje en alguna de tus historias? Algún personaje que puedas decir: éste soy yo.

JA: Soy yo, no. Pero otra gente que conozco o algún nombre puesto en homenaje a algún autor, sí. De hecho hay un personaje que se llama Birton, por Tim Burton. O, por ejemplo, uno de los tres amigos de la protagonista, Grimo, está basado en un ochenta por ciento en un amigo de mi hermano pequeño: el carácter, la forma física,… El personaje se puede quitar los brazos y las piernas, el amigo de mi hermano, no (Javi hace esta aclaración porque ha debido ver en mi cara cómo me imaginaba a un chaval de diez años con mochila desmembrándose en el recreo). En cuanto a mí, de momento no he llegado a ese nivel de egocentrismo como para decir me pongo aquí de héroe o me pongo aquí de personaje. Creo que ya tengo bastante con dar un cachito de mí mismo a cada uno de los protagonistas.

Sorpresa

G: ¿Cuáles son los autores, de fantasía o no, que más te han influido?

JA: Bueno, influido, que no quiere decir que sean los autores que más me gusten, pero que fueron importantes cuando empecé a escribir, supongo que Terry Pratchett y William Goldman. Me cuesta mucho decidirme por cuál autor o autores me gustan más. Sí que tengo claro, en cambio, cuáles son los que odio a muerte. Por otro lado, siempre he dicho que considero que el libro está más inspirado o tiene más reminiscencias de lo que es el cómic, el cine y la animación, incluso un poco de los videojuegos, que de la propia literatura. Tiene algunos truquillos, algunos personajes arquetípicos, pero se nota bastante que este primer libro es muy visual y que he bebido mucho del cómic y del cine.

G: Y dentro del cómic, ¿qué autores te han influido más para este libro?

JA: De todo. Empezamos por Akira Toriyama, Masakazu Katsura, Rumiko Takahashi, pasamos por Hayao Miyazaki, Disney y terminamos en Art Spiegelman y diversos autores de novelas gráficas, como las llaman ahora y que a mí me parece un eufemismo, que son un poco más espesillas y parece que tienen poco que ver con El Mundo de Komori, pero que también me han influenciado e inspirado mucho a la hora de escribir. De cómic la verdad es que no le hago ascos a nada: me leo hasta El Jueves.

G: ¿Qué libro estás leyendo ahora?

TG: Yo tiendo a leerme un par de libros a la vez. Estoy acabando, me quedan unas páginas, La Invención, de Hugo Cabret, que no sabía ni de qué iba y se puede decir que me ha entretenido. Y luego uno que me ha enganchado bastante, que es Eclipse, el tercero de la trilogía de Stephenie Meyer.

G: ¿Y un libro que recomiendes?

TG: La Princesa Prometida, de William Goldman.

Asiento con fervor a la respuesta de Javi y, tras una mirada mutua de complicidad, ambos recitamos una de las frases más míticas de la literatura (con perdón): Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre: prepárate para morir. Menos mal que Laura Crespillo nos devuelve a la cordura.

G: ¿Con qué personaje, raza o animal fantástico te identificarías?

TG: Uff, vamos complicando el asunto. Me lo preguntaron hace poco y me salí por la tangente diciendo que el dragón, por aquello de la dualidad, que igual puede ser sabio que fiero… La verdad es que no me gustan las etiquetas. Igual te diría que alguno de los personajes de El Mundo de Komori, que puede ser una mitología más nueva, más rarilla y original, dentro de lo que cabe. Pero no me sabría decidir, porque estoy muy contento con el ser humano.

G: ¿Te consideras friki?

TG: Bastante. Sí, por supuesto. De hecho, yo empecé, entre comillas, con la literatura y todo esto dirigiendo una revista de manga, anime y cultura japonesa. Si digo que no soy friki me van a pillar seguro. Pero soy friki en el buen sentido de la palabra: no me he llegado a disfrazar todavía.

G: ¿Has jugado al rol?

JA: Bastante poco. Más que nada he visto jugar al rol y me han intentado enseñar. Pero me resulta demasiado laborioso, hay que emplear mucho tiempo y cuesta aprender.

G: Entonces la siguiente cuestión es absurda, porque iba a preguntarte si creías que era necesario jugar al rol para escribir fantasía.

JA: Necesario, no. Pero es interesante. Yo siempre he pensado que los que hacen de master son escritores en potencia; se pasan la vida creando y, además, la mayoría de las veces es al momento.

G: Nos quedan un par de preguntas. ¿Nos puedes adelantar algo de tus próximos proyectos? Siempre que se pueda decir.

TG: Los dos proyectos inminentes, en cuanto a literatura, son los dos siguientes volúmenes de El Mundo de Komori. No puedo revelar aún los títulos porque las chicas del foro me matarán, ya que les he prometido que en una semana lo diré (Efectivamente, poco después de realizar esta entrevista se ha desvelado el título del segundo volumen: El Príncipe de los Gatos. Esto me pasa por ser tan lento). Entonces el segundo libro sale entre octubre y noviembre de este año y el tercero saldrá el año que viene. A partir de ahí termina la historia, no quiero alargarla por alargarla, y pretendo extender el mundo, si funciona, en otras direcciones, creando historias nuevas con otros personajes que han sido secundarios (spin-offs), o incluso pasarla al cómic o al cine, que es mi sueño y ambición total. Aparte de El mundo de Komori tengo entre manos La Carta Roja, que empezó siendo un cortometraje y va acabar siendo un libro, y espero que igualmente una película, ya que también es muy visual. Tendrá una extensión más corta, no más de trescientas páginas, y es autoconclusivo. Además, va dirigido a un público de algo más de edad.

G: Y por fin la última. Un consejo para aquellos locos que quieran dedicarse a escribir literatura fantástica.

TG: Sé que es un topicazo, y yo lo pensaba cuando me lo decían: ser constante, no rendirte y no aburrirte. Aunque pienses que eres un negado, que eso no lo va a leer nadie, que no le gusta ni a tu padre, ni a tu madre, ni a tu abuela, da igual: tú acaba el libro. A las malas ahora mismo hay mil maneras de publicar, y ya no digo sólo editoriales, sino que hay formas en Internet de autoeditarse a coste casi cero. Y considero que escribir un libro es algo que llena un montón y siempre vas a encontrar a alguien que lo quiera leer o alguien a quien le guste lo que escribes. Por lo cual, sepas o no, o te creas capaz o no, escribe y aprende escribiendo. Es como ir en bici: yo antes había escrito guiones, pero no me consideraba para nada capaz de escribir una obra de literatura fantástica. Y, en cambio, ahora me siento muy seguro de ello.

Son casi las dos y media y las casetas de alrededor comienzan a cerrar. El tiempo ha ido más que justo. Y me lo he pasado como el enano que soy.

Antes de que me echen (por las buenas) le pido a Javi que me firme un ejemplar de La Tierra de Alidra y a su novia (sigo sin acordarme del nombre) que nos haga una foto con mi cámara. Le agradezco mucho que también me mandara las que hizo ella.

El final

Agradecerle de nuevo a Laura Crespillo, como representante de la Editorial Marenostrum, todas las facilidades que me dio.

Y a Javi, primero que me perdone por tardar tanto en publicar la entrevista (sic); y segundo, decirle que me divertí y me reí mucho durante el rato que compartimos. Prometo leerme La Tierra de Alidra y colgar una crítica en este blog. Y lo firmo,

Gornon

Aquí tenéis tres enlaces que os pueden interesar:

El mundo de Komori: http://www.elmundodekomori.com

Web oficial de Javier Araguz: http://www.javiaraguz.com

Editorial Marenostrum: http://editorialmarenostrum.es

Sábado, 7 de junio de 2008. Son poco más de las doce y cuarto de la mañana cuando salgo de esa suerte de catacumba apartada del mundo exterior que es el metro de Madrid y emerjo a la realidad de la primera mañana soleada de la que se puede disfrutar en la capital desde hace meses. Hacía tiempo que no paseaba por el Parque del Retiro y he elegido el mejor día del año: solecito, ni frío ni calor, una brisa agradable… Miro la hora y reniego por lo bajo. Tengo menos de dos horas para hacer algo que no he hecho en mi vida y no puedo disfrutar de un paseo relajado.

Aumento el ritmo hasta llegar al comienzo de la Feria del Libro y oriento mis pasos hacia la caseta 252. Mi rabia se debate entre la gente que no me deja ir lo suficientemente rápido y la vista de tantas casetas y libros de los que no puedo disfrutar. Paso por delante de una en la que Javier Negrete está detrás de una cola demasiado larga como para siquiera pensar en pararme. He venido a lo que he venido.

Llego antes de lo que creía: este año han puesto la caseta de Equipo Sirius más centrada, no como el año pasado, que estaba casi al final del todo y estuve a punto de no llegar a que Tobías Grumm me firmara el tercer volumen de La Tierra del Dragón. Pero eso es otra historia.

Me quedo a la sombra, a una distancia prudencial, para observar la situación. Durante los siguientes quince minutos hay un trasiego constante de gente por la caseta y no veo la oportunidad de acercarme sin molestar (y sin que mi sentido de la vergüenza se vea afectado). Decido darme un pequeño paseo por las casetas colindantes para relajarme. Todavía queda tiempo.

Mientras paseo recuerdo que Javier Araguz también firma hoy. A lo mejor está más libre y puedo romper el hielo con él. Más quisiera. Aunque no hay cola, cuando termina de firmar un ejemplar aparece otro aficionado. Así no hay manera.

Si no consigo decidirme voy a entrar en un bucle temporal del que nunca podré salir. De repente, se me enciende la proverbial bombilla y no me lo pienso más. Consigo concertar una cita para las dos de la tarde y me convierto en un enano feliz. Lástima no haberme traído la pipa para celebrarlo.

Confiado por el éxito recién obtenido, vuelvo a la caseta donde está Tobías y aplico la misma táctica. Me acerco al editor, una persona con la que hablo prácticamente todos los años en la Feria y que, por supuesto, no me acuerdo de su nombre, ni espero que él me reconozca. Pero esa cercanía sucinta y mi experiencia recién adquirida me ayudan a preguntarle si podría pedirle a Tobías que me concediera una entrevista. No me pone ninguna pega y aprovechamos que en ese momento está todo más tranquilo para ponernos a ello. Tobías, o mejor dicho David Mateo, se muestra encantado con la idea.

Y comenzamos.

Gornon: Lo primero, muchas gracias… David, ¿verdad?

Tobías Grumm: David.

Gornon: Se me va lo de Tobías.

Tobías Grumm: (se ríe) Suele pasar.

G: La primera pregunta para mí es la más difícil. Además, nos la hacen al inicio del curso de Literatura Fantástica en la Escuela de Escritores. ¿Qué es la fantasía?

TG: ¿La fantasía? Qué difícil es definir ese concepto de alguna manera. Para mí la fantasía es lo que nos hace divagar, nos hace pensar, nos hace divertirnos. Pensamos en otros mundos, algunos extraños al nuestro, algunos más cercanos, pero que de alguna forma la mente te hace imaginar y te hace desarrollar. Incluso existe la fantasía especulativa, que te habla de mundos próximos que pueden darse en cualquier momento y que están a la vuelta de la esquina. Además, creo que la fantasía es el mejor vínculo para atrapar al lector y mantenerlo sujeto durante todas las páginas que dure el libro.

G: ¿En qué momento decidiste o sentiste la necesidad de empezar a escribir literatura fantástica?

TG: De toda la vida. Es decir, yo empecé a leer casi con El Hobbit, La Historia Interminable, por supuesto, un libro de cabecera, El Principito, etcétera, etcétera. Y lo cierto es que aunque no sólo he leído fantasía, sino que he intentado experimentar con otros géneros, siempre me ha gustado leerla y siempre me ha gustado escribirla, desde que era un chavalillo. Toda la vida escribiendo, pues toda la vida escribiendo fantasía.

La entrevista resultó muy relajada y divertida

G: De ahí a publicar, ¿el paso es muy grande?

TG: Pues lo cierto es que lo mío fue muy curioso, porque empecé como empezamos todos: por gusto, por pasar el tiempo. Pero poco a poco te vas dando cuenta de que la literatura es como un life motiv que te impulsa, que te hace seguir avanzando y seguir escribiendo. Y llegó un momento en que hay una serie de vacíos que tienes en tu vida y que esos vacíos los puede cubrir perfectamente un libro. Llegó un momento en que me dije “vamos a intentar publicarlo”. Contacté con Equipo Sirius, ellos vieron la posibilidad de que el libro saliera adelante, vieron algo en el libro para que mereciera la pena publicarse, y desde entonces ya han salido tres libros con Equipo Sirius, una antología e incluso algún libro juvenil.

G: Centrándonos ya en la serie, aún por terminar, de La Tierra del Dragón, ¿qué fue primero: la historia o el mundo en el que transcurre?

TG: La historia. Yo la verdad es que lo tengo muy claro. Creo que fue Javier Marías el que dijo: ¿cómo escribe un autor: con mapa o con brújula? Cuando haces referencia a este estilo de escritura siempre estás hablando del argumento: ¿eres un autor pasional que te dejas llevar por el corazón o antes de empezar a escribir lo planificas todo? Para mí es esencial la historia, ya que es, junto a los personajes, lo que va a acabar enganchando al lector. Si tienes claro el argumento, puedes vestir el mundo que estás creando con los colores que quieras, con la mitología que quieras, hacer más grandes los personajes,…

G: Partiendo de ahí, ¿sigues algunas premisas para ir vistiendo ese mundo o todo surge conforme te lo pide la historia?

TG: Lo cierto es que La Tierra del Dragón fue un pelín más impulsivo. Es decir, estaba empezando a escribir, no llevaba la planificación que llevo en estos momentos y sí que iba evolucionando conforme a la necesidad que yo tenía de mover a los personajes. Empezamos, por ejemplo, en Abisinia, que es un país más inclinado hacia el mundo medieval, pero luego vamos recorriendo todo lo que es el continente de Argos y se ve que hay partes más desarrolladas que otras. En esta historia me ha gustado mucho promover la aventura y eso hace que el mundo se desarrolle en función del argumento del libro.

En este momento de la entrevista nos interrumpen. Una madre joven viene con su hijo de diez años a que David/Tobías le firme los tres ejemplares de La Tierra del Dragón. A ella, no al chaval. ¿Quién dijo que las mujeres no leen fantasía épica? Algún descerebrado. Como no tiene efectivo y en la caseta no se puede pagar con tarjeta, nos deja al niño en prenda y se va a un cajero.

Continuamos la entrevista cuando David termina de autografiar los libros. La compradora todavía no ha vuelto, así que el niño se queda escuchándonos.

El chaval lo estaba flipando

G: Al hilo de lo que estábamos hablando, en una serie como La Tierra del Dragón, que ya va por el tercer volumen y ¿camino del cuarto? (asiente con una sonrisa), ¿tenías claro el final cuando empezaste la historia o va surgiendo mientras escribes?

TG: La saga de La Tierra del Dragón la he dividido en dos partes: una primera parte que serán cuatro libros y una segunda con otros cuatro libros. Lo que sí que tenía muy claro es cómo iba a terminar esa primera parte. Cuando me embarco en una aventura me gusta saber cómo va a terminar. Para mí es tan importante el principio como el final, como la estructura intermedia de la trama. No me gusta divagar, no me gusta iniciar un camino que luego acabe perdiéndome. Me gusta tener muy claro por dónde va a caminar el libro y hasta dónde quiero llegar. Si no, corres el riesgo de empezar a divagar y perderte tú mismo en la escritura.

G: Con lo cual, no eres de esos escritores que se consideran esclavos de sus personajes, ¿o sí? ¿Alguna vez un personaje te ha dicho: por ahí no?

TG: Sí que es cierto que a mí me gusta planificar las cosas, pero lo bueno de ser escritor es que puedes improvisar. Es decir, llegado el momento en el que el personaje te pide hacer una cosa, ¿por qué no? Siempre y cuando no me cambie lo que es la estructura de la novela. Pero si en un capítulo, llegado el momento, te está pidiendo meterte en una batalla, meterte en una pelea, meterte en la cueva en busca del dragón a ver si rescatas a la princesa o encuentras el tesoro, perfecto; si lo que se trata al fin y al cabo es mantener en vilo al lector, y todo lo que sea improvisar va a acabar significando que la propia aventura lo pide y se lo tienes que dar a tu lector.

G: ¿Has hecho algún cameo como personaje en alguna de tus historias?

TG: No, no, no, ni hablar. No me gusta, porque yo soy una persona muy normal y los personajes que salen en las novelas acaban siendo casi superhombres. No, la verdad es que me moriría de vergüenza pensar que yo estoy ahí en la novela haciendo tal y cual. Intento desconectar: una cosa es el autor y otra los personajes. Además, saldrían historias muy aburridas.

G: Pero parte de ti sí que tienen algunos de tus personajes, o todos.

TG: Muchas veces sí. Hay ocasiones que ante una situación determinada te preguntas ¿tú qué harías? Sí que es bueno que de alguna manera el escritor sea un intérprete. Cuando se pone delante del ordenador a escribir está interpretando continuamente, y si te metes en la cabeza de una damisela en apuros pues estarás con una damisela en apuros, y si eres el héroe sacarás esa vena de héroe que tienes dentro de ti. Pero por lo general me gusta desconectar: el autor es Tobías Grumm y la fuerza la tienen los personajes, y son ellos los que marcan la evolución de la novela.

G: Acabas de mencionarlo. El autor es Tobías Grumm, no David Mateo. ¿Por qué?

TG: Bueno, es una pregunta que me ha hecho muchas veces. La decisión fue del editor. Yo entonces estaba empezando a escribir y me aconsejó que la saga saliera con el pseudónimo de Tobías Grumm. Yo no me iba a negar, la verdad. Fue una decisión correcta, porque lo cierto es que La Tierra del Dragón está funcionando muy bien. Es verdad que he publicado Perversa, una antología que recopila relatos de terror, de ciencia-ficción e incluso de humor, bajo el nombre de David Mateo. Parece que Tobías Grumm ya pertenece a La Tierra del Dragón, es parte de La Tierra del Dragón y se ha quedado marcado dentro de esta saga de libros. No sé si de cara a otros proyectos estará Tobías Grumm o estará David Mateo.

G: Has hablado de El Hobbit, de El Principito. ¿Cuáles son los autores, de fantasía o no, que más te han influido?

TG: Supongo que eso va por momentos de tu vida. Tengo muchos libros de cabecera, pero en cada momento ha habido uno. Cuando era un chaval recuerdo que mi profesora de séptimo de E.G.B. me dijo: Leeros este libro; me lo llevé a casa, leí la primera página y ya no lo pude soltar. Era El Hobbit, de Tolkien. La Historia Interminable recuerdo que me la leí con unas paperas que me deformaban toda la cara y lo estaba pasando muy mal, pero el libro supuso una especie de salida para el dolor. Luego llegaron Las Crónicas de la Dragonlance, de Margaret Weiss y Tracy Hickman; por supuesto, El Señor de los Anillos, de Tolkien; ahora está George R.R. Martin arrasándolo todo. Me ha gustado leer a Laura Gallego. Me gusta leer a muchos autores españoles, como Rafa Marín, Javier Negrete y Juan Miguel Aguilera. Y por supuesto el terror: Stephen King ha estado presente durante toda mi adolescencia. No soy lector de un solo libro, sino que he tenido un recorrido muy largo y en cada momento ha existido ese libro.

G: Ahora mismo, ¿qué libro estás leyendo?

TG: Ahora mismo estoy leyendo Salamina, de Javier Negrete. Y la verdad es que me tiene hechizado el mundo de los griegos, de los persas. Como estoy metido de lleno en la novela que estoy escribiendo no leo todo lo que me gustaría, ya que los plazos de entrega apuran mucho, y Salamina me tiene cautivado.

G: ¿Y un libro que recomiendes?

TG: ¿Ahora mismo? La Espada de Fuego, de Javier Negrete. Creo que para alguien que quiera empezar a leer fantasía y siempre que haya pasado de la niñez a la adolescencia es de los más recomendables.

G: ¿Con qué personaje, raza o animal fantástico te identificarías?

TG: Huy, qué difícil. Hombre, con los elfos, por lo sabios que son (nos reímos juntos). No, la verdad es que yo en mi vida habitual no soy muy friki. Pensar en estos conceptos de fantasía me gusta cuando me pongo delante del procesador de texto y empiezo a escribir. El resto del tiempo soy David Mateo, una persona normal a la que le gusta lo mismo que a todo el mundo e intento emplear el tiempo que lleva la fantasía al tiempo que paso delante del ordenador.

G: Me acabas de fastidiar la siguiente pregunta, porque iba a preguntarte si te considerabas un friki, pero está visto que no.

TG: A ver, a ver. No llevo el traje de friki puesto, pero sí que es cierto que mis gustos personales pasan por los comics, por las películas, por las series de televisión, que ahora parece que están en auge, pasan por supuesto por los libros. Lo cierto es que a mí el mundo friki me gusta y lo vivo, aunque no lo llevo por corbata. Es más, creo que es un concepto que está muy maltratado y creo que dentro del mundo friki y dentro del mundo de la literatura fantástica existen muy buenas obras y con mucha calidad, que eso es lo que la gente pasa un poco por alto.

G: No podría estar más de acuerdo contigo. ¿Nos puedes adelantar algo de tus próximos proyectos? Siempre que se pueda decir.

TG: Obviamente la cuarta novela de La Tierra del Dragón está ahí. Va a salir, supongo, a lo largo del año que viene o del siguiente. También para el año que viene saldrá una novela con Planeta, con quien estamos cerrando ciertos matices, que se va a titular Heredero de la Alquimia. Y ahora mismo estoy con una novela de terror, que no sé con quién la voy a mover o a publicar, ya que para mí lo esencial es terminarla y ponerme a pensar en el siguiente proyecto.

G: Y ya la última. Un consejo para aquellos locos que quieran dedicarse a escribir literatura fantástica.

TG: ¡Madre mía! Si debo de ser realista, que piensen en escribir otras cosas, ya que la fantasía es un universo muy restringido y muy complicado. Si tengo que dejar salir la vena romántica que tenemos todos los escritores, que sigan adelante, porque es el mundo más delicioso en el que puedes sumergirte.

Terminamos la entrevista entre risas. El niño que nos acompañaba ya no está. Espero que la madre se lo haya llevado sano y salvo. Le pregunto si podemos hacernos una foto y sale de la caseta. En lugar de utilizar mi cámara de antepenúltima generación, Paco, el fotógrafo de Equipo Sirius, se ofrece con su pedazo de máquina de n megapíxeles. Quiero agradecerles tanto a él (que me mandó todas las fotos que nos hizo durante la entrevista) como a Jorge Ruiz Morales (ahora sí que no se me olvida) las facilidades que me dieron. Nos veremos el año que viene.

Aqu� estamos los dos después de la entrevista. Yo, por supuesto, soy el guapo

Y a David, por supuesto, decirle que pasé un rato muy agradable y divertido charlando sobre una pasión común.

La mala suerte es que se me olvidó sacar mi ejemplar de Nicho de Reyes para que me lo firmara. También será el año que viene, espero que junto al desenlace de la primera tetralogía de La Tierra del Dragón.

Aquí tenéis dos enlaces que os pueden interesar:

La Sombra de Grumm: http://lasombradegrumm.blogspot.com

Equipo Sirius: http://www.equiposirius.com