Películas


Una película sobre ¿mitología griega?, por Kátida

Qué puedo decir, me ganaron los efectos especiales del tráiler, y fui a verla en cuanto salió. Por suerte tuve la sangre fría de informarme antes de que no merecía la pena pagar los tres euros más por el 3D y me ahorré los mareos y los planos superpuestos de libro de recortables. Lo de que no me libré fue de aguantar dos horas de una película muy mala.
Voy a evitar irme a comparaciones con la de 1981, y asimismo dejo de lado el intentar encontrar cualquier clase de parecido con la mitología griega. Podemos resumir en que tenían que poner un nombre a los personajes y han decidido sortearlos entre los dioses y los semidioses clásicos. Si la historia se parecía un poco, bien; si no se parecía, ya se inventaban algo. A veces ni en eso se molestaban.
La historia de Perseo que plantean no se parece en nada a la original. Partimos del cliché del héroe vengando a su familia, que podríamos incluso pasar por alto si los quince primeros minutos en los que nos presentan a los familiares fueran algo más que personajes planos y diálogos resabidos. La poca emoción del momento (y la actuación de Sam Worthington no contribuye a mejorarla), el no transmitir absolutamente nada, hace que la base de la película se tambalee desde el principio. El desarrollo consigue que nos olvidemos del motivo que mueve a Perseo, pues acaban dando más importancia a muchos otros: la salvación de Argos, el sacrificio de Andrómeda, el modo de vencer al Krakken, que llevo todo, por supuesto, a la búsqueda de la Medusa.
Es triste ver como actores como Liam Neeson o Ralph Fiennes quedan deslucidos por un guión tan poco trabajado, doblajes extraños y armaduras excesivamente plateadas. Todo ello consigue sacarte de la película (si es que alguna vez conseguiste meterte) y mirar la pantalla con cara de incredulidad. En ningún momento se molestan en desarrollar los personajes masculinos, que muchas veces no sabes ni de dónde salen, y ni hablemos de los femeninos. Andrómeda podría ser la encarnación del altruismo y el sacrificio, un “personaje excusa” que en ningún momento aporta nada más que razones para que pueda haber más peleas. A Ío he preferido dejarla para el final porque con este personaje me pasa algo curioso: por mucho que le doy vueltas, no consigo explicar su presencia en la película. No tiene ninguna relación con la trama, no tiene ninguna relación con Perseo que se molesten en contarnos… y, sin embargo, le vigila desde que nació y le sigue cuando ya es adulto. Aprovechan el personaje, eso sí, para explicar al espectador los detalles de la mitología que se han inventado, y cumple el papel de la mujer que tiene que ser salvada por el héroe y de la cual éste se enamora. El final que le han dado no lo reventaré por si a alguien le quedan ganas de ver la película, pero probablemente sea lo más tópico que he visto en mucho tiempo.
Creo que nadie que vaya al cine a ver una película de este estilo espera algo más que luchas, efectos especiales buenos y pasar un rato entretenido. Yo no esperaba otra cosa, pero hasta se hace pesada. Las peleas son pocas y demasiado largas, contra monstruos que parecen sacados de los escenarios de otras películas. Los paisajes otro tanto de lo mismo. Igual que hay otras películas (Avatar, por citar el ejemplo más cercano y más exagerado) que merecen ser vistas por su calidad visual, a pesar de tener un guión simple y conocido, éste no es el caso de Furia de Titanes. En ningún momento conseguí quitarme de encima la sensación de que me estaban tomando el pelo.

“¡¿Y haslo muerto?! ¡¿Al Galimatazo?! ¡Ven a mis brazos, mancebo sonrisor!”

(Av¡so, contiene spoilers)

Alicia en el lado oscuro.
Hace al menos dos años y medio que supe que Burton iba a hacer una versión de “Alicia en el país de las maravillas” y la idea me entusiasmó. Sobre todo porque hacía mucho que deseaba una versión oscura de Alicia. Algo similar a lo que se había hecho en “American McGee’s Alice” (juego del 2000). Una versión con una Alicia post-adolescente cínica y macabra. Una Alicia que lucha contra su propia locura.
Veamos el planteamiento del juego:
Tras los hechos de “Alicia en el país de las Maravillas” y “Alicia a través del espejo”, muere toda la familia de Alicia al arder su casa en un accidente. Ella llena de culpa y dolor cae en estado catatónico y es internada en un psiquiátrico donde es maltratada por los trabajadores. Diez años después, el Conejo Blanco la convoca para salvarlos en un País de la Maravillas totalmente alterado, convertido en una versión macabra del mismo, bajo el mando de la terrible Reina de Corazones.
Al igual que en la adaptación actual de Tim Burton, aparece el Jabberwocky/ Jeringóndor/ Galimatazo como personaje importante y también en este caso, es el sirviente más peligroso de la Reina de Corazones, contra el que tendrá que luchar Alicia.
Sin embargo, mientras que en este juego la trama se centra en la locura y la pugna de Alicia consiste en derrotar sus miedos y culpas para sobrevivir a su enfermedad y no quedar encerrada para siempre, la nueva versión de Burton muestra más bien un camino de rebeldía ante las normas establecidas y de crecimiento como persona. De ahí que no haya quedado tan oscura como yo esperaba. Me temo que esta vez haya pesado más Disney que Burton al contrario que en otras obras como “Pesadilla antes de Navidad”.

El Jabberwocky. De poema “sin sentido” a eje de una nueva historia de Alicia.
Burton ha dicho en más de una entrevista tener problemas con la obra original. “Siempre es una chica deambulando de un loco personaje a otro, y nunca sentí realmente ninguna conexión emocional.” Su objetivo por tanto con esta nueva película era dar a la historia un contexto que la convirtiera en una historia estructurada y no una serie de eventos.
Para dar sentido a la película Burton se centró en el poema Jabberwocky, un poema que es todo un clásico. El poema original se encuentra en “Alicia a través del espejo” en el primer capítulo, aunque se vuelve a hacer referencia a él más adelante. Alicia solo lo lee (del libro del Rey Blanco) y medita un momento sobre él. Sin embargo, la ilustración de John Tenniel que acompaña a la obra desde su primera edición en 1870, parece mostrarla a ella luchando contra el monstruo. Una imagen que utiliza casi igual la película en su “oráculo”. Todo un acierto en ese sentido.

Jabberwocky es considerado como uno de los mejores poemas sin sentido escritos en idioma inglés.
Muchas de las palabras usadas en el poema fueron inventadas por el propio Carroll, son casi todas fusiones de palabras buscando al unirlas nuevos sentidos. Más adelante en el libro, el personaje Humpty Dumpty (Tentetieso en español) da varias de las definiciones de algunas de las palabras de la primera estrofa. (un inicio que recita el gato de Cheshire en la película de 1951, único guiño al poema en esa primera versión de Disney)
Este poema es muy difícil de traducir y por tanto cada intento es muy distinto. En una de mis ediciones se titula “Jerigóndor”, mientras que en la otra es “Fablistanón” y en la película es “Galimatazo”.

Mezcla de los dos libros de Alicia.
Al igual que la película de animación de 1951 (también de Disney) en esta se mezclan elementos de ambos libros. Por poner un ejemplo, mucha gente echará de menos que en la fiesta de té del sombrerero loco (“merienda de locos”) se cante el “no cumpleaños” cuando eso es algo que nunca estuvo en el libro. En la obra original es el “Tentetieso” el que habla a Alicia del “no cumpleaños” y le explica las ventajas de celebrarlo, pero no con canciones sino mediante un tono erudito y altivo –y es luego este mismo el que le explica algunas palabras del poema Jeringóndor. – pag 315-.
Esta película rescata otro de los elementos más misteriosos de Alicia junto al Jeringóndor/Galimatazo, el acertijo del cuervo y el escritorio. Un acertijo que formula el sombrerero loco durante la “merienda de locos” –pag 169- un acertijo que según confesó más tarde Carroll no tenía solución, aunque él aventuró algunas posibles respuestas.
Diría que lo que más me ha asombrado ha sido la reina blanca que no se parece a ninguno de los personajes de los libros, si bien está también claramente loca. Muchos la han encontrado irritante, a mi me ha encantado. Porque la reina roja es lo que me esperaba y cumple con creces, pero de la reina blanca me esperaba un ser anodino, más aún con la elección de actriz, y no ha sido así. De hecho, con sus movimientos y vestido me recordó a una versión enloquecida del personaje de Kim en “Eduardo Manostijeras” en la mítica escena en la que ella baila bajo la lluvia de hielo.
Eso sí, me quedé con las ganas de verla convertirse en una oveja. (uno de los momentos de “Alicia a través del espejo” que más se me grabaron en su día –pag 302)

Estética.
Algunas criaturas como las ranas y peces de la corte de la reina roja o la oruga parecen directamente sacados de los dibujos originales de John Tenniel, lo mismo que la gran cabeza de la reina roja.
El castillo de la reina roja es impresionante en todos sus detalles y lo mismo el diseño de vestuario, especialmente el vestido “hecho con cortinas” que lleva Alicia en la corte.
También los flashback en las que vemos a Alicia en la “merienda de locos” o pintando las rosas son de una gran belleza.
He echado en falta, eso sí, mucho más de estética “burtoniana”, pero más que nada porque mis expectativas iban más cerca de “American McGee’s Alice” que de la primera Alicia de Disney.
Por otra parte, en deviantart he encontrado a dos de los “Concept artists” que ayudaron con el diseño de los personajes.
http://michaelkutsche.deviantart.com/ http://imaginism.deviantart.com/.

EL 3D.
Burton, después de la experiencia de dar 3D a su película “Pesadilla antes de Navidad”, decidió que podía rodar en 2D y hacer el cambio luego en postproducción.
A James Cameron eso le parece un despropósito y quizás lo sea, pero el caso es que el resultado convence. Quizás a un experto no, pero para mí ha sido más que correcto. Y de nuevo estamos ante una película que merece la inmersión que permite esta tecnología. Como en Avatar, el 3D hace más real el mundo y nos mete de lleno en él.
En ese sentido la escena más espectacular es sin duda la de la caída de Alicia que no me ha decepcionado en absoluto.

Problemas con el guión.
Como ya digo, la trama del Jabberwocky me ha gustado, aunque habría que haberla explotado algo más y haber mostrado al monstruo antes. También me gusta que sea una nueva historia con una Alicia mayor, aunque hubiese agradecido unos flashbacks algo más largos para endulzar la sensación.
El mayor problema lo veo en el final, lo que trataré abajo, y en la obsesión de Alicia por decirse que lo que está viviendo es un sueño. Eso le quita fuerza a la historia. De hecho, debido a tanta insistencia con el tema del sueño yo esperaba que apareciera el Rey Rojo dormido y tuviese lugar ese dialogo en el que a Alicia le plantean los gemelos que ella es el sueño del Rey Rojo “¿si dejase de soñar contigo, ¿donde crees que estarías tú?” –pag 289-, algo que ella no quiere aceptar, pero que sigue pensando aún cuando regresa a casa tras sus aventuras “a través del espejo”.

El final.
Es lo que menos me ha gustado. Por un parte el baile del Sombrerero loco me pareció innecesario y algo ridículo, y por otro está la propia Alicia. Está claro que no podía quedarse en el país de las maravillas, y tal cómo estaba planteada se buscaba ese final en el que la búsqueda de lo imposible se aplicaba también al mundo real, pero aún así no me funcionó. Quizás le faltarán un par de escenas, algunas en las que viéramos que el antiguo socio de su padre supiera del talento de Alicia, para que ese final resultara creíble.
Por otra parte, me quedé a la espera de alguna constatación más clara de que el País de las Maravillas no es un sueño. No sólo una mariposa azul. Necesitaba que el sombrero loco o el gato de Cheshire fuesen el pretendiente de su tía loca por ejemplo. Quizás los habitantes del otro lado de la madriguera y el espejo no puedan cruzar hacia nosotros, pero curiosamente me hubiese resultado mucho más creíble ver aparecer al sombrerero vestido de príncipe en Londres que el que Alicia se vaya a China.

Veredicto final.
Sigo esperando una versión oscura de Alicia ya que ni Tim Burton me la ha dado. Pero aún así, me ha ofrecido imágenes extraordinarias y de nuevo la banda sonora de Danny Elfman es una belleza.
El Sombrerero loco, las reinas y el gato me han encantado tanto en estética como en actuación, y el momento “Eduardo manostijeras” con el sombrerero cosiendo un minitraje para Alicia es memorable y emocionante para los fans de Burton.
En general esta nueva historia de Alicia es una obra muy bella. No está del todo a la altura de las enormes expectativas que me había creado y el final es malo, muy a mi pesar.
Tan sólo espero que hayan dejado muchos extras que me resarzan, al menos en estética, para el DVD y que si hay una nueva versión de “Alicia” esta no caiga de nuevo en manos de Disney.

(Libro usado para las referencias: “Alicia en el país de las maravillas & A través del espejo” edición de Manuel Garrido. Cátedra Letras universales 2008)

[1] Podéis leer el poema completo, cosa que recomiendo, en  http://la-rana-encantada.blogspot.com/2010/01/alicia-y-el-galimatazo.html

[1] Podéis escuchar la canción principal aquí http://www.youtube.com/watch?v=0s3XcW5HN_0

¿Hay alguien que no la adore?

“La Princesa Prometida” no llamó demasiado la atención en el momento de su estreno. Actores desconocidos, una puesta en escena con decorados que no combinaban bien con los exteriores y una banda sonora de Mark Knopfler, demasiado alejada de lo que sus fans estaban acostumbrados a escuchar en Dire Straits, no ayudaban a lanzarla en absoluto.

Pero entonces aquel abuelo (que tanto se parecía a Colombo) sacaba su viejo libro y te hacía estas promesas: “Duelos a Espada, Aventuras, Milagros, Amor Verdadero…” y desde que escuchabas la primera frase del cuento, te transformabas en niño y no volvías a ser adulto (el que lo fuera) hasta mucho después de que la película terminara.

Recuerdo que como a tantos, la sed de más me llevó a leer el libro (varias veces) y que lo pasé en grande descubriendo la infancia de Fezzik o los secretos que rodeaban a Íñigo Montoya y su venganza. Es una novela más que recomendable, que sospecho tiene la culpa de mi afición desmedida por las acotaciones (estas cosas que uno escribe entre paréntesis) y muy divertida, pero no imprescindible, pues la esencia de la historia está intacta en la película. El guión es un prodigio de originalidad, que juega con todos los tópicos de los cuentos de hadas y los reinventa. Y está lleno de escenas tan deliciosas, que solo una de ellas ya justificaría el esfuerzo de hacer una película para incluirla.

Su autor, William Goldman, dijo en una ocasión que de todo lo que había escrito, solo amaba el guión de “Dos Hombres y un Destino” y “La Princesa Prometida”. No es para menos. Cada frase es una obra de arte. Además de la consabida “Me llamo Íñigo Montoya…”, que todo el mundo sabría recitar de memoria, hay joyas como “Siempre usas esa palabra (inconcebible) y no creo que signifique lo que tú crees”, “Tonterías, lo dices porque nadie lo ha logrado nunca” o mi favorita: “Antes destruiría una vidriera de colores que a un hombre como vos”.

Fue su guión lo que convirtió “La Princesa Prometida” en el filme de culto que es hoy. Un verdadero clásico en el que Mandy Patinkin siempre será Íñigo Montoya (a pesar de haber hecho películas tan importantes como “Yentl”) André el Gigante (a pesar de la lucha libre y la Acromegalia) siempre será Fezzik y Robin Wright (a pesar de Sean Penn y Forrest Gump) siempre será Buttercup. Del pobre Cary Elwes (y sus grandes éxitos de serie B) mejor no hablar. Le tocó la maldición de Luke Skywalker.

En cuanto a vos, querido lector…

Sospecho que seríais un magnífico Pirata Roberts.

[Aviso: contiene spoilers]

Avatar ya es un fenómeno social. Por un lado por ser la película más taquillera de la historia, por otro, porque a nivel técnico supone un hito casi tan grande como lo fue el cine a color o el sonoro. Y no es que no haya habido 3D hasta ahora, pero nada comparable a lo conseguido en Avatar.

Uno de sus logros consiste en el diseño del propio mundo y de las criaturas que ya se han convertido en todo un éxito a nivel de fan art. En sitios web como Deviantart hay ya cientos de imágenes inspiradas en la película y el número sólo seguirá creciendo porque el diseño de los na´vi y de la flora y fauna de Pandora es muy atractivo. Yo misma salí del cine la primera vez con la clara intención de pintar un na´vi o a mi propio avatar (una de las ideas que más ha calado entre la comunidad artística y que ayudará a mantener la película como un fenómeno social a largo plazo.)

Luminiscence of the night by Xayideyaxide

La importancia del 3D

En Avatar el 3D está al servicio de la historia. No es una exhibición de fuegos artificiales aleatoria, ni una atracción de parque temático en la que lo que importa es deslumbrar con objetos que caen sobre el espectador. En vez de echarse sobre nosotros se usa para dar profundidad a la imagen. Esto, que yo sepa, es una novedad. En Avatar el 3D está para cumplir una función: dar mayor realismo al mundo de Pandora. Está para crear inmersión. Está para hacer de Pandora una realidad palpable en la que nos sumergimos. (Algo fundamental para la narración como luego veremos.)

El mundo

Pandora es un lugar fabuloso con una fauna, flora y paisajes extraños y a la vez familiares, surgidos de mucho trabajo de documentación y diseño. Cualquiera que se haya enfrentado a la tarea de crear un mundo con sus habitantes y paisajes sabrá lo complicado que es. Aunque por fortuna, un proyecto así de ambicioso es un trabajo en equipo y no la elaboración de una sola persona.

Como curiosidad, muchos de los diseños recuerdan a criaturas marinas de nuestro planeta (seres con agallas, con forma de medusa, las Helicoradian, etc.) y el color azul predominante de Pandora amplía la sensación. Y son precisamente los fondos oceánicos terrestres la última frontera, los últimos rincones inexplorados, donde año tras año desaparecen flora y fauna antes de que siquiera podamos conocerla. No sé si James Cameron pensaba en eso al decidirse por ese tipo de diseños, pero desde luego lo parece. Ya hablaremos luego del mensaje ecologista.

Mi primera crítica es sobre el propio mundo. Recuerdo estar boquiabierta viendo Pandora, tal y como el personaje de Trudy había dicho: “Tendríais que veros las caras” y, sin embargo, mi parte más racional me avisaba de algo que chirriaba.

Nos estaban paseando por Pandora, y los que nos dedicamos a esto de crear mundos sabemos que ese es un peligro a evitar porque lo que importa es la historia. El mundo ha de estar supeditado a ésta y no al revés. Y aquí teníamos a los protagonistas enseñándonos el mundo, y aunque era fascinante hasta el punto de tenerme allí boquiabierta, sonriendo como una tonta de puro asombro, no podía dejar de preguntarme acerca de si eso llevaría a algún lado. Y sí. Tenía una función. Era necesario que viéramos ese mundo, que nos enamoráramos de él a la vez que el protagonista, que lo viéramos como nuestro hogar, para que cuando lo atacasen deseásemos luchar por protegerlo y sufriéramos como los personajes con su destrucción. Era necesario que nos lo mostraran para que fuera nuestro. Para que la destrucción de los árboles de las voces y luego la de Árbol Madre fuese para nosotros tan devastadora como lo es para Neytiri. Debíamos sentir que ese era nuestro sitio, y debíamos desear quedarnos allí para siempre. Y ahí entra otra de mis reflexiones mientras veía la película. Un posible final era que el protagonista (y con él, el espectador) se marchara de Pandora, que regresara a la realidad de la que escapamos los lectores de género fantástico. Ese final hubiese sido lógico, pero lamentable a la vez. Jake Sully pasó las pruebas, logró ser “uno con el pueblo”, merecía ser uno de ellos para siempre y con eso el espectador se queda en cierta forma entre los na´vi y sale del cine con una sonrisa porque aún está en Pandora y ya nadie puede echarle de allí.

La historia

No hay grandes sorpresas en el guión de Avatar, es cierto, casi todo es predecible. En especial los tópicos del líder que desconfía del protagonista y lo envidia para luego confiar en él de manera ciega (aunque esto funcionaba mejor en el guión original ya que había muchas escenas que lo trabajaban), así como el amor de los protagonistas y la traición que sufre ella ante el secreto de él, aunque luego lo perdone y vuelva a reinar el amor. También es un tópico el camino del héroe, el aprendizaje que pasa el protagonista hasta ser un miembro de la sociedad. Aunque las pruebas son tan atractivas que se pasa por alto (en especial la de conexión con el Ikran y posterior vuelo, algo que enlaza con lo fantástico también. Ahí teníamos al dragón con el que desearíamos surcar los cielos). Por otra parte, estas pruebas sirven además para justificar la decisión del protagonista de cambiar de bando y de quedarse para siempre en Pandora.

Uno de los hechos predecibles de la trama me pareció además poco creíble, hablo de la unificación de las tribus mediante la captura de Toruk. La justificación tal y como está, parece venir de su determinación y de ser el “elegido” (en este caso por la diosa, otro motivo para que sea una historia de carácter más de fantasía épica que de ciencia ficción). Se trata de un tópico habitual en fantasía, que aparece también en “Matrix”, película con la que comparte bastantes elementos. Sin embargo, una de las escenas eliminadas hacía esa resolución más creíble. Se trata de “la caza de sueños”, la última prueba, en la que el protagonista ha de encontrar su “animal espiritual” con el que establecerá otra suerte de vínculo y precisamente el que se le aparece es Toruk.

Con ese detalle lo juzgaríamos más capaz de enfrentarse a “la última sombra”. Porque además, ni siquiera le vemos luchar, tan sólo caer sobre su lomo, posterior fundido a negro y en la siguiente escena ya es Toruk Makto, el jinete de Toruk, alguien valorado en la comunidad, capaz de pedir la ayuda del pueblo para salvar a la doctora (y de esa forma, anticipar ya la forma en que se resolverá el último conflicto final, además de establecer un nuevo elemento para la resolución de la guerra a favor de los Na´vi, la diosa Eywa será capaz de leer en los recuerdos de la doctora fallecida para tomar parte mediante la participación de los animales.

¿Buena o mala?

Hay muchos que tachan a Avatar de no contar nada o de ser una mala historia. Yo no creo en ninguna de estas afirmaciones. La historia es simple, sí (aún más con la eliminación de algunas tramas como la de la muerte de la hermana de Neytiri, anterior a la llegada de Jake.) Pero la hay, y que mezcle historias ya conocidas no la hace menos interesante. Ya sabemos que la originalidad a estas alturas es algo complicado. Y en este caso la novedad está más en la parte estética, pero eso no es algo reprobable. Veamos mi metáfora. Es como si lees un libro con un argumento que ya conoces pero que está escrito de una manera innovadora y bellísima que rompe los esquemas anteriores. Por otra parte, y esto son gustos personales, historias en las que haya divinidades femeninas, sociedades utópicas unidas a la naturaleza y que éstas logren ganar a las corporaciones ambiciosas, salvando su mundo de la devastación, las pueden repetir. No me cansarán.

Además considero que la historia de Avatar está muy bien contada. Todos los elementos encajan (y lo harán aún mejor con la última prueba). No quedan flecos abiertos. Para mi gusto es demasiado predecible, aunque he de decir que la ayuda por parte de la diosa no me la esperaba y me sorprendió. En especial que la aparición del Thanator (especie de pantera) que habíamos visto como letal al inicio y que en ese momento deja que Neytiri lo monte para ayudar en la lucha.

El problema está en querer abarcar demasiado en una película. De hecho en el guión hay tramas que han desaparecido y añadían interés, como la hermana mayor de Neytiri que también iba a la escuela de la doctora Grace. A la hermana, junto a otros jóvenes na´vi, la matan los soldados como represalia tras destruir unas máquinas que habían arrasado una zona boscosa. Se sabe además que la doctora tuvo esa escuela durante diez años y se ve el dolor que le causó perder a sus “niños” y no poder volver a verlos. Con ese argumento, que su espíritu quede en Eywa tiene además un sentido más profundo. Ella tampoco quería abandonar Pandora.

Existe además mayor tensión entre Jake y Tsu’tey en numerosos momentos que no están en la cinta, y los celos del na´vi quedan más claros ante la predilección de Neytiri que debía ser su pareja. De ahí al enfado de los padres de ella ante la unión con Jake que la imposibilita como líder espiritual (como sus padres, la Tsahik ha de estar con el líder de la tribu que iba a ser Tsu’tey). Ella elige a Jake y pierde todo para lo que se había educado. A continuación se establece un enfrentamiento oficial entre Jake y Tsu’tey. Es en medio de esta lucha cuando desconectan a Jake y cae al suelo. (Habría funcionado así mejor.) Con todo esto sería más atractivo además el momento de triunfo de Tsu’tey cuando Neytiri reniega de Jake tras su confesión. Y todo eso concluirá en una última escena también eliminada en que Tsu’tey, moribundo, le cede el poder de la tribu de forma que además Neytiri puede volver a ser la Tsahik.

Realidad y sueños

Avatar está llena de menciones a sueños y la confusión entre realidad y ficción. Es una mezcla de realidad- sueño y fantasía. Ya en el inicio nos habla de sueños, de que cuando estaba herido, supongo que en el momento en que perdió la sensibilidad de las piernas, empezó a soñar que volaba. Algo que entonces solo era un imposible, una vía de escape de una realidad que le ataba a la silla de ruedas, de hecho luego añade: “Tarde o temprano siempre hay que despertar”. Solo que luego podrá volar y al final logrará hacer que ese sueño no acabe nunca.

Una vez en el proyecto Avatar, los sueños y la realidad se mezclarán. De hecho tanto a él como al espectador le parecerán casi más reales sus momentos de “caminante de sueños” que los que pasa en el laboratorio.

La escena eliminada de la última prueba de Jake enlaza con esto también, ya que se trata de un rito en el que la mente lucha contra una aparición mediante el uso de una sustancia producida por un gusano del árbol sagrado.

Por otra parte, se crea un juego con la propia tecnología de la película. Tan sólo un 40% de ésta es de imagen real. Lo demás está generado por ordenador (o al menos modificado en gran medida) y sin embargo, nos parece real.

¿Matrix?

Un aspecto “matrix” de la película son las conexiones entre todos los seres vivos de Pandora, incluso con los que ya han fallecido y pasan a ser parte del árbol de las almas, así como también los propios avatares. La diferencia con Matrix, y la belleza de la película de la que hablo, es que va más allá del mero sueño que era Matrix, a algo palpable: los avatares. Son organismos vivos manejados a distancia y no simples creaciones de la mente. Por otra parte en Matrix morían al ser desconectados de manera incorrecta, mientras que aquí se nos dice que es peligroso, pero nada más allá. Además en Matrix, la muerte en el programa acababa con la real también porque “la mente no puede vivir sin el cuerpo”. En Avatar sin embargo, tienen dos cuerpos, por lo que al perder el del avatar, despiertan en el humano.

Los na´vi

Cameron no oculta que Bailando con lobos fue una de sus fuentes de inspiración. Está claro que los na´vi están basados en pueblos nativos de América del norte. Pero tienen un diseño innovador que los separa de los aliens cabezones de los últimos tiempos y poseen además un idioma creado durante cuatro años por un experto. Ya está colgado en internet mucho de su vocabulario y normas, pero sin duda saldrán al mercado libros que lo explicarán mejor y habrá quienes intenten aprenderlo como ya sucedió con otras lenguas surgidas de mundos ficticios.

El mensaje

Está clara la conexión de la película con otras obras anteriores que ya trataban temas de defensa ecológica/tribal, y es cierto que para un niño o adolescente que aún no haya visto/leído otras obras con el mensaje ecológico/antimperialista le parecerá de lo más original. A los demás nos suena, pero no por eso deja de ser un mensaje válido. Es más, en la actualidad es aún más importante, ahora que estamos en el punto de no retorno con el cambio climático y con la desaparición de lenguas y culturas minoritarias. Me parece importante que desde Estados Unidos haya alguien que lance ese mensaje que va en contra de su forma habitual de actuar. Porque, es cierto, ya se hizo Apocalypse Now, pero parece que el mensaje aún no ha calado lo suficiente, De hecho, si el guión se escribió hace más de diez años, Cameron pensaba en Vietnam, seguramente, pero ahora todos pensamos en Irak y el unobtanium es para nosotros el petróleo. (Por cierto, curioso nombre, que en ingeniería viene a ser un concepto humorístico sobre un material físicamente imposible o excesivamente caro que se necesita para una determinada aplicación.)

Desde luego los mensajes ecológico/pacifistas no sobrarán nunca. Los que sobran son los otros.

Avatar nos muestra un mundo ideal, donde la conexión espiritual que muchos buscamos con lo que nos rodea, sin resultado, está a la vista y es literal, solo tienes que recoger tu cabello y unirlo con la conexión del otro ser. A mí eso me suena a Paraíso.

En definitiva una película que ya ha hecho historia en el cine, al menos por su componente de desarrollo tecnológico que otros explotarán a partir de ahora. Un nuevo mundo para los que deseamos escapar de este, un nuevo mundo que explorar en sueños y muy posiblemente en próximas secuelas. Porque lo que ha hecho James Cameron con Avatar es ante todo crear un mundo, con su flora, su fauna, sus paisajes, su lengua y sus costumbres. Sin duda habrá mucho más Avatar, sea hecho por él o por fans.

Enlaces de interés

Recopilación de fan arts de Avatar en mi Deviantart.

Idioma na´vi

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